Así es como ser una persona pasivo-agresiva está arruinando tus relaciones

No caigas en actitudes tóxicas o terminarás destruyendo tus relaciones

La mayoría de nosotros tenemos conductas pasivo-agresivas cuando tenemos miedo de mostrarnos vulnerables. Es fácil caer en insultos "jugando" y es difícil detectar cuando una broma pesada lastima al otro. A veces las personas que nos rodean, incluidos nuestros familiares cercanos, amigos y compañeros de trabajo, nos hacen sentir incómodos, pero no podemos entender por qué si no nos están agrediendo con mala intención.

Por ejemplo, si tu amigo se burla constantemente de la vez que te tropezaste en frente de todos, puede que te cause gracia pero llega un momento en el que se vuelve molesto. Al principio le sigues, pero después no encuentras cómo decirle que pare.

Estas acciones son pasivo-agresivas y así es como van destruyendo relaciones poco a poco.  

Insultos sutiles

La mayoría de nosotros reconoce cuando somos insultados abiertamente. Pero los insultos sutiles pueden ser más difíciles de reconocer porque están "disfrazados" en la conversación. Un amigo puede fingir que te hace un cumplido, pero cuando lo piensas dos veces, te das cuenta de que realmente es un insulto disfrazado. Incluso puede que tu pareja lo haga cuando te recuerde situaciones irrelevantes que sabe que te molestan cuando tienen una discusión. Ten cuidado si eres tú la que hace este tipo de ofensas.

Boicotear planes sin intención aparente

Una persona pasiva-agresiva buscará la forma de hacer que canceles tus planes o que te sientas mal de hacerlos. Si aplicas esto a tu pareja, puede que hagas todo lo posible para que se quede en casa en vez de salir con sus amigos el viernes por la noche. No es que lo hagas con mala intención pero no deja de ser una actitud tóxica y egoísta de tu parte.

Estar constantemente a la defensiva

La actitud defensiva no es una cualidad ya que te hace recibir las cosas con agresividad. Además hace parecer que te molesta algo o que eres indiferente, lo cual provoca que los demás te eviten. Esta actitud se puede volver costumbre y de pronto es una reacción natural. Si tus amigos o pareja responden igual, se convierte en un ciclo vicioso donde ambas partes se agreden por la espalda. Lo mejor es decir las cosas como son, sin ironías ni pesadez.

Victimizarte constantemente

Buscar compasión, tanto de tu pareja como de tu entorno es una forma de culpar a los demás de todo lo que sale mal. No debes tirarte al suelo por cualquier cosa que te hagan los demás y que consideres sea un ataque a tu persona. Tomarte las cosas tan a pecho no te llevará a ningún lado más que a verte odiosa y hacer los problemas más grandes de lo que son.

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