Te presentamos 5 juguetes sexuales caseros que debes probar

En las casas existen varias opciones que ni te imaginas y a la vez sirven para tener un encuentro lleno de mucha pasión.

Los juguetes sexuales siguen de moda. En las casas existen varias opciones que ni te imaginas y a la vez sirven para tener un encuentro lleno de mucha pasión. Los juguetes sexuales caseros son económicos y fáciles de conseguir. Solo hace falta un poco de imaginación e ingenio…

Acá te los enumeramos:

Toallas de baño

Son muy comunes y no solo sirven para secar el cuerpo después de una ducha. Puedes meterla en  la secadora o colocarla al sol para que esté tibia al momento de pasarla por tus zonas erógenas. También puedes probar enrollándola alrededor de las caderas cuando estás en la posición del perrito. Su calor y movimientos te harán sentir más placer.

En la postura del "perrito" la mujer se tumba boca abajo o bien apoyada sobre las rodillas, al tiempo que el hombre la penetra por detrás.

Las frutas y vegetales

No solo sirven como alimentos y para cuidar la salud. ¿Cuál te recomendamos? Todos los que tengan forma fálica. Puedes usarlos para la penetración vaginal o anal. Si deseas mayor higiene, lávalos primero y luego cúbrelos con un condón. Si desean llegar al límite de las sensaciones, colócalos unos segundos dentro del horno o microondas para que tengan una mayor temperatura.

 

 

 

 

Las almohadas

Las almohadas comunes y corrientes son los más ignorados juguetes sexuales. En el momento de la penetración y si estás con tu pareja, puedes colocarlas debajo de los senos en la posición de “perrito”, el roce te causará mayor placer. También puedes abrazarla si estás boca abajo.

La menta

Simples y económicas. Los dulces mentolados en pastillas, que podemos encontrar en cualquier supermercado, funcionan como un estimulador sexual en especial en el clítoris si tu pareja te lo estimula oralmente. Simplemente tienes que colocar un caramelo en tu boca y esperar que haga efecto.

 

Cuchara metálica

Nada mejor que dejar una cuchara en el refrigerador y retirarla cuando quieras subir la temperatura en tu cama. La puedes usar para estimular pezones, dedos, cuello, clítoris y entrepierna a partir de delicados roces. Si eres más osada, puedes usarla para la penetración.

 

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