Cinco posturas de yoga para una buena digestión

Práctica yoga y mejora tu digestión.

Los beneficios de la práctica del yoga son múltiples, cuerpo y mente renacen bajo la guía de los maestros que propagan las enseñanzas de Buda por el mundo.  Aquí te regalamos cinco posturas para alcanzar una excelente digestión, que debes sumar a una dieta sana y a la actividad física diaria.

Marjaryasana-Bitilasana (Gato-Vaca)

Te colocas en cuatro patas sobre nuestras manos y rodillas. Las manos deben estar alineadas con los hombros y ubica las rodillas justo debajo de la cadera. Cuando inhales busca mirar tu ombligo (gato) y exhala regresando a la posición inicial (vaca). Es decir, alterna la curvatura de tu columna mientras respiras para masajear tus órganos, se comprimen y estiran los intestinos para así traer sangre fresca a nuestras células epiteliales encargadas de su buen funcionamiento

Adho Mukha Svanasana (Perro boca abajo)

Pon las manos sobre el suelo a una distancia igual que la de los hombros y los pies a lo ancho de la cadera. Desde allí, utiliza tus abdominales para llevar la cadera hacia atrás y hacia arriba; flexiona las rodillas un poco para estirar la columna vertebral y abrir los hombros. Realiza respiraciones profundas hacia el abdomen, tirando del ombligo hacia arriba y adentro cada vez que exhalamos, para nutrir los  intestinos

Trikonasana (Triángulo)

Das un paso con la pierna derecha hacia adelante y estira hasta tenerla recta, mientras que la pierna izquierda debe moverse escasos centímetros y, junto al pie, se gira 45 grados hacia afuera. Apoya la mano derecha ligeramente sobre tu espinilla derecha o sobre el suelo, y lleva la mano izquierda hacia el cielo con la palma apuntando hacia adelante. Estira la cabeza hacia adelante llevando la cadera hacia el talón izquierdo. Una vez completada, se repite por el otro lado.

Setu Bansha Saravangasana (Puente)

Consiste en una inclinación de espalda, que ayudará a comprimir los órganos digestivos, estimulándolos y llevándoles sangre fresca para eliminar cualquier tipo de fatiga causada por la digestión. Coloca los pies planos sobre la alfombrilla y lo más cerca posible del trasero. Exhala y empuja los pies y brazos contra el suelo  mientras estiras las rodillas hacia adelante. Haz 10 respiraciones profundas en esta postura y poco a poco regresa al suelo.

Savasana (Postura del cadáver)

Acostada boca arriba, lleva las rodillas hacia el pecho para neutralizar la columna vertebral. Esta compresión estimula el colon ayudándonos en el proceso digestivo. Luego extiende sobre el suelo las piernas abiertas al ancho de tus caderas y tus manos deben descansar a cada lado con las palmas mirando el techo. En Savasana podrás calmar el sistema nervioso, ayudando a contrarrestar los efectos del estrés.

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