Mascarillas de carbón, el doloroso producto que pone en riesgo a tu piel

En personas de piel sensible, este tipo de mascarillas pueden desencadenar otros problemas dermatológicos.

Por Andrea Sánchez

A través de las redes sociales, hemos visto decenas de vídeos de mujeres quitándose, con mucho dolor, una mascarilla negra que ha logrado popularizarse y volverse una tendencia de belleza. Lo que no muestran esas imágenes son los resultados poco favorables que estas mascarillas pueden tener en la piel.

En entrevista para nuevamujer.com, la doctora Alaíde Peña Corona Villanueva, especialista en dermatología clínica y cosmética e integrante de la Fundación Mexicana para la Dermatología (FMD), habló sobre los riesgos que conlleva el uso de este tipo de mascarillas.

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Las mascarillas negras han logrado popularizarse porque prometen terminar con los puntos negros, conocidos dermatológicamente como comedones, pero la realidad es otra. Aunque en apariencia eliminan el problema, se trata de una solución muy dolorosa, temporal y que la piel puede resentir.

Los puntos negros o espinillas son molestas y poco estéticas, pero, de acuerdo con la especialista, tiene una función. "Estos puntos negros son sebo producido por las glándulas sebáceas, que sirve para lubricar y proteger la superficie de la piel. Si usamos productos que remueven esa grasa, podemos llegar a lesionar la piel porque esa grasa tiene la función específica", explicó.

Según Corona Villanueva, "las mascarillas exfolian la piel retirando la capa más superficial que es la capa córnea, que funciona como barrera. Aunque en redes sociales venden a este tipo de productos como una alternativa para la eliminación de puntos negros, no son selectivos, es decir, que no eliminan sólo los puntos negros sino que retiran todo lo que hay en esta capa incluidas células de la capa córnea. Sin embargo, el poro, que es lo que la gente busca limpiar, seguirá teniendo presencia de grasa porque es parte de un folículo piloso".

Aunque parezca una solución a corto plazo, las mascarillas retiran el sebo y las células de la piel. Al final, el folículo piloso sigue llenándose se sebo y keratina. Esta última es la encargada de darle el color café y amarillento cuando se oxida, así que no bastará con una mascarilla para limpiar el acné y los puntos negros.

Las consecuencias de usar mascarillas de carbón muy abrasivas o que no están aprobadas por las autoridades sanitarias pertinentes, pueden ser muy graves. Así lo aseguró la doctora. En consulta, hemos visto casos de uso de mascarillas comerciales y hechas en casa a base de tutoriales en las que hay dolor al retirarse, hay quemaduras de primer grado, inflamación e irritación. Una mascarilla no debe de doler. Cuando usas mascarillas para ciertas patologías puede haber picor leve, pero si hay un dolor intenso eso es síntoma de que se está alterando la superficie. En ciertos casos, se arrancan una capa de la piel".

La dermatóloga añadió que "este tipo de productos, que son muy agresivos e irritantes, puede terminan en enfermedades, como dermatitis del tipo irritativo. Es decir, que la piel se puede tornar roja, escamosa e, incluso, con erosiones o quemaduras de primer y segundo grado superficial. En pieles con alteraciones de la piel, como rosácea, donde hay una piel que se tiende a poner roja, el problema empeora haciendo que se requieran más tratamientos dermatológicos".

La automedicación es un problema común cuando hablamos de padecimientos dermatológicos, por eso los especialistas recomiendan acudir con un especialista, pues solo él es la persona indicada para decir qué tipo de tratamiento seguir de acuerdo con el tipo de piel del paciente. "Las mascarillas no van a acabar con el problema de raíz. Si la piel está produciendo un exceso de sebo, se ven los poros dilatados y llenos de grasa, no van a resolver el problema de raíz con una simple mascarilla. Hay muchos medicamentos que se pueden utilizar, como cremas no agresivas y otros tratamientos más especializados", sentenció Corona Villanueva.

La especialista señaló que hay consecuencias clínicas inmediatas y de corto plazo. En las inmediatas, encontramos a la dermatitis alérgica, culpable de la comezón, las erosiones en la piel, que hacen que ésta se vea excesivamente roja o con descamación, como si la persona se hubiera expuesto al sol sin protección solar. Las complicaciones a corto plazo son sequedad intensa, mientras que en otros pacientes puede haber una mayor producción de grasa.