6 reglas de convivencia para sobrevivir a los compañeros de trabajo

Evitar los conflictos en la oficina en la oficina es fácil si se siguen estas reglas de oro...

Por Amelie Richter (dpa)

Las oficinas abiertas, en las que varios colegas comparten un mismo espacio, suelen ser semillero de todo tipo de conflictos. Sin embargo, si se los analiza con atención, la mayoría de ellos tiene una solución simple:

Temperatura: Una sola pregunta ha desatado pequeñas guerras en muchas oficinas: ¿abrimos o cerramos la ventana? Uno de los colegas se queja casi siempre de que le pega el aire frío en la espalda, otro dice que no puede pensar con tanto calor. En general, se recomienda trabajar a 21 ó 22 grados. Si en la oficina hay un aire acondicionado frío-calor, lo mejor es usarlo durante todo el año para mantener una temperatura constante. De lo contrario, tienen que aprender a llegar a un acuerdo. Tal vez se abra la ventana o se prenda el ventilador por un par de horas y después de apague por otro lapso de tiempo. 

 

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Nevera: El yogur tiene moho, el cajón inferior está cubierto con manchas negras… los hongos y la suciedad en la nevera pueden arruinar la mejor de las atmósferas laborales. Además, las esporas pueden contagiar los alimentos frescos. Por eso, debe regir para la nevera del trabajo la misma regla que para la de la propia en casa: hay que limpiarla cada semana, o al menos cada dos semanas, sacando todos los alimentos de su interior.

Perfumes: Si se puede oler a una persona antes de que esté al lado de uno, probablemente se haya puesto demasiado perfume. La mayoría de las personas no se da cuenta cuando se excede con lociones o perfumes. Por eso, se recomienda ir variando el propio perfume, para darse cuenta uno mismo si se excedió en la cantidad. Por otra parte, el aroma de un buen aftershave debería haberse desvanecido en el camino al trabajo.

Olores a comida: Uno de los principales desafíos de las oficinas reside en tuppers y bandejitas de comida compradas en comercios cercanos. La regla básica es no llevar alimentos olorosos a la oficina, como pescados o quesos muy fuertes. En lo posible, también hay que evitar los alimentos ruidosos, como las bolsas de patatas fritas. De todas formas, para evitar conflictos, lo mejor es comer en la cocina y no en el escritorio.

Ruidos: La molestia de los colegas dependerá en gran parte del nivel de ruido que hay en general en la oficina. Si siempre hay ruido de fondo, lo más probable es que un ruido aislado no desconcentre a nadie. Pero si el nivel de ruido es de unos 30 decibeles, es decir, el mismo que en una biblioteca, lo más probable es que una conversación en voz alta estorbe. Si el nivel de ruido supera los 50 a 55 decibeles, las personas suelen sentirse molestas.

Bacterias: Muchos desearían tener una pared que separe su escritorio del de su colega más cercano cuando éste llega al trabajo tosiendo y se sienta a apenas unos metros. Si bien teléfonos y teclados ofrecen un terreno propicio para las bacterias, no tiene sentido entrar en pánico, ya que la mayoría de ellas muere al poco tiempo y sobreviven apenas algunas horas o unos pocos días. Si muchas personas se enferman en la oficina, lo ideal es colocar un dispensador automático con desinfectante en el baño. Estar limpiando todo el tiempo los teclados y los teléfonos con taollitas desinfectantes es un poco exagerado.