Excita a tu pareja en 6 pasos con este masaje erótico

Enciende los motores de tu chico con este masaje sensual. Es todo lo que necesitas para hacer que tiemble de deseo antes de tener sexo. ¡Pruébalo!

Vivimos en un mundo complicado, lleno de estrés y distracciones que se llevan lo mejor de nosotros. Una de esas cosas que perdemos es el deseo y la concentración durante el sexo. Es por ello que vale la pena aligerar las cargas mentales y físicas de tu chico antes de tener una sesión ardiente de sexo con él.

Este masaje sensual te ayudará a lograrlo. A través de tus manos y tu cuerpo debes provocar que la mente de tu hombre se limpie de angustias y deberes, de modo que esté listo para darte lo mejor que tiene en cuanto esté relajado. En seis sencillos pasos, te enseñamos a hacerlo:

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Paso 1
Vierte unas gotas de aceite para masaje en la palma de tus manos y frótalas para calentarlo. Comienza pasando las manos a lo largo y ancho de su cuerpo: cuello, espalda, nalgas y piernas. Estas sencillas caricias son ideales para liberar las tensiones acumuladas.

Paso 2
Ahora masajea en forma circular. Es un movimiento básico donde tus dos manos deben formar círculos en la misma dirección. El pulgar y el dedo índice dibujan círculos grandes, ejerciendo una presión suave sobre la piel.

Paso 3
Otra técnica agradable es la de amasar. Sirve para estirar la piel y libera grandes cantidades de tensión acumuladas en hombros, espalda, cadera, muslos y otras partes del cuerpo. Comienza por los hombros y ve descendiendo por la espalda hasta llegar a las nalgas y la cadera. No te olvides de susurrarle al oído lo mucho que te excita acariciarlo de esa manera lenta y deliciosa.

Paso 4
Coloca las manos planas sobre el pecho de tu pareja. Acarícialo suavemente y ve bajando hacia la parte inferior de su cuerpo. Detente en el pene y rózalo con delicadeza. Tómalo con la mano completa y mastúrbalo un poco antes de seguir.

Paso 5
Continúa con esta técnica para estimular los puntos de presión de la espalda que potencian el bienestar general. Ahueca las manos y colócalas sobre los laterales de su espalda, con los pulgares sobre la columna vertebral. Después, pasa las manos arriba y abajo por toda su espalda, aplicando una suave presión con los pulgares. En esta posición también puedes "caminar" con los pulgares a lo largo de toda su columna, masajeando con cuidado cada vértebra. No presiones demasiado para no lastimarlo.

Paso 6
La fase final de un buen masaje debe incluir unos toquecillos suaves. Dale un golpeteo sutil con los dedos por toda la espalda, en un movimiento casi imperceptible que le pondrá la piel de gallina. Ahora intercambien los papeles para que tú tengas la oportunidad de disfrutar de los placeres que él acaba de vivir gracias a tus manos.

Fuente. Anne Hoope. EL GRAN LIBRO DEL SEXO. Everest.