16 preguntas que podrían salvar tu relación

Antes de tomar una decisión definitiva, analiza tu relación con estas preguntas.

Si visualizo las relaciones, me imagino un péndulo que va de un extremo a otro muy lentamente. Por un lado tenemos los momentos increíbles y por otro los no tan afortunados. Está en constante movimiento y pocas veces (o casi nunca logramos detenerlo en el medio.

Así son la mayoría de las cosas; van y vienen, a veces bien y a veces no tanto. En el tema de la pareja, siempre vamos a preferir el extremo en donde todo fluye increíble, la sincronía es maravillosa y los dos se entienden. Esa rachita es buena, pero nunca permanente.

La realidad es que no sabemos lidiar con el lado oscuro de las relaciones, y para los que creen que el amor ni siquiera debería tener lados oscuros, déjenme decirles que es completamente normal y necesario. Lo que no es normal es que por nuestra falta de madurez y tolerancia queramos aventar la toalla a la primera discusión, o a la segunda o a la tercera.

Si él es la persona con la que sigues prefiriendo estar todos los días, más vale que te pongas en paz y te hagas la siguiente lista de preguntas. Trata de responderlas de la manera más objetiva posible y cuando te sientas en calma.

  • ¿Cómo se conocieron? Revive el momento del encuentro y ve si todavía te emociona.
  • ¿Qué fue lo primero que te atrajo de él?
  • ¿Qué hicieron en su primera cita?
  • ¿Cuándo supieron que entre los dos había algo especial? Generalmente esto te transporta a un momento específico; una cita, un lugar, una palabra, algo que te prendió el foco.
  • ¿Qué te hizo pensar que él era especial? Definitivamente él tiene algo único que lo hace diferente a los otros chicos que has conocido.
  • ¿Qué piensan sus amigos de la relación?
  • ¿Qué piensan sus familias de la relación? Aunque no lo creas, esto inflye mucho en las decisiones que tomamos respecto a nuestra pareja.
  • ¿Han afrontado obstáculos para estar juntos? ¿Los han superado?
  • ¿Por qué deciden estar comprometidos en una relación? Esta es de las respuestas más reveladoras.
  • ¿Cómo lograban comunicarse tranquilamente?
  • ¿Qué cosas disfrutaban hacer juntos?
  • ¿Cómo le hacías saber que te preocupabas por él y lo amabas?
  • ¿Cómo se ayudan a ser mejores personas?
  • ¿Cuáles consideraste siempre los puntos fuertes de la relación?
  • ¿Superaste o sanaste alguna herida con esta relación?
  • ¿En qué momento te sentiste más conectada con él?

La verdadera fortaleza de una pareja se descubre cuando se pone a prueba su capacidad de resolver conflictos y llegar a acuerdos. Vale la pena regresar al origen para empezar a ordenar las cosas y poner por delante lo que realmente vale la pena.

No se trata de forzar las cosas. Al final, si vas a desistir, que sea con la seguridad de que evaluaste todos los puntos necesarios y objetivos.