Tu primera visita al ginecólogo

Todo lo que debes saber antes y durante el chequeo médico.

Varias de ustedes pueden pensar “¿no estamos grandecitas ya para hablar de la primera vez en el ginecólogo?”, pero se sorprenderían de la cantidad de mujeres adultas que no se han parado ni una sola vez por ahí. La mayoría de las veces se debe a un tema cultural y de tabúes, otras simplemente postergan la visita por temor o porque desconocen de qué se trata.

Nunca es tarde para ver por tu salud y prevenir toda la cantidad de enfermedades de la mujer que, además, cada vez son más recurrentes. Lo importante es que lejos de causarte paranoia (porque admito que soy de las que no iban por miedo al diagnóstico), sepas que más del 70% de los casos de cáncer de mama y otros tienen remedio si se detectan a tiempo.

¿En qué consiste una visita al ginecólogo?

El ginecólogo es la persona encargada de prevenir, detectar y tratar las enfermedades propias de la mujer. Esto implica una revisión completa en tus partes íntimas.

No importa si tu doctor es hombre o mujer, lo importante es que te sientas muy cómoda con él. Al principio de la cita te hará una serie de preguntas generales y algunas relacionadas a tu vida sexual, como cuántas parejas sexuales has tenido y cosas así.

Posteriormente, hará un chequeo general de tus signos vitales, peso, estatura y evaluará la distribución de la grasa corporal de tu cuerpo, el aspecto de tu piel y revisión de tiroides y ganglios.

Dentro de la revisión íntima, va incluida la parte de la exploración mamaria. A pesar de que puedes hacerlo sola, el doctor te enseñará cómo hacerlo de manera correcta para que tú lo sigas. Debe ser algo breve sólo con el fin de detectar abscesos de grasa y aparición de quistes.

También debe hacer una revisión visual de tus genitales externos para evaluar su color, textura y descartar la aparición de verrugas o manchas extrañas, irritación o inflamación.

Es importante que utilice el ultrasonido para revisar tus órganos internos, es decir útero, ovarios y vejiga. Con él podrá medir su tamaño y condición.

En tanto el Papanicolaou es un examen que consiste en introducir una especie de cepillo muy pequeño en la vagina, con ayuda de lubricante, para tomar una muestra del flujo de las paredes vaginales. Esta es la parte más incómoda, pero te prometo que si logras relajarte y respirar controladamente, ni siquiera lo sentirás.

Los resultados de este examen tardan una semana aproximadamente. Si el ginecólogo detecta alguna anomalía, seguramente te mantendrá al tanto de todo y te dirá los pasos a seguir.

La visita periódica es sumamente importante. Lo ideal es hacerlo una vez al año, pero eso no quiere decir que dejes de observarte. Recuerda que una visita puede salvarte la vida ;).