El café matutino no siempre es la mejor opción para activarse

Muchas personas dependen del café para comenzar su día, pero hay otras opciones más saludables y que no tienen efecto rebote.

Sí, lo sé. Yo también soy una de las que piensa que no puede vivir sin su café de la mañana. También pertenezco al grupo de personas a las que les cuesta muchísimo despertar por la mañana, y que creen que el café es el mejor remedio contra el “modo zombie”.

Cuando uno es niño, el café es como de esas cosas prohibidas que sólo los adultos pueden probar, y estoy segura de que eso hace que lo sobrestimemos más cuando somos adultos.

Nuestra sociedad tiene una adoración impresionante por el café y los medios y el cine tienen mucha culpa de eso. Las marcas de café —sabemos que casi siempre es Starbucks— han incorporado sus productos de forma subliminal y han convencido a las personas que tomar café es cool y que las personas exitosas “funcionan con café”.

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(cc) Thomas8047 / Flickr

La verdad es que nadie necesita el café, si fuera así, nuestro cuerpo lo produciría naturalmente, y no lo hace. Lo que sí es cierto es que la cafeína nos despierta, pero si la consumimos todos los días, el cuerpo se acostumbra y el efecto deja de ser el mismo.

El problema de confiar tanto en el café para estar activo es que al tomarlo, nuestro cuerpo produce cortisol —más conocida como hormona del estrés— y eso hace que nos sintamos alertas.

Sin embargo, después de unas horas, el cuerpo baja los niveles de esta hormona y se relaja, o sea, sentimos más sueño. Existen investigaciones que afirman que la peor hora para tomar café es entre las 8 y 9 de la mañana, ya que a esa hora, el cuerpo tiene altos niveles de cortisol.

Si tomamos café a esa hora, el cuerpo no va a reconocer su presencia porque ya tendrá los niveles de cortisol, y en consecuencia, vamos a abusar de las dosis de café para sentirnos “más despiertos”.