Por qué comemos más de lo que necesitamos y cómo cambiarlo

Todas esas veces en que comemos cosas sólo por tentación o por darnos un gusto, estamos ignorando las necesidades reales que tiene nuestro cuerpo.

Por lo general, los seres humanos no solemos escuchar mucho a nuestro cuerpo. Cuando el organismo nos envía señales para que cambiemos algo que estamos haciendo mal, las ignoramos y seguimos pensando que somos capaces de arreglar cualquier problema una vez que ocurra.

Lo mismo pasa con la alimentación; son pocas las veces en el día en que realmente sentimos hambre y el resto del tiempo, comemos porque “tenemos que comer”, porque se nos enseñó que a las 5 p.m. hay que comer.

Un artículo del portal MindBodyGreen detalla algunas razones que explican por qué solemos comer cuando en realidad no debemos, y tiene que ver justamente con esa capacidad que hemos desarrollado los seres humanos de ignorar o controlar los instintos.

Al igual que los animales, los seres humanos tenemos instintos básicos. La diferencia entre nosotros y los animales, es que una vez que ya han saciado sus necesidades básicas, los animales reconocen su satisfacción, escuchan sus instintos.

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(cc) Jeffreyw / Flickr

Como se expone en el artículo de MindBodyGreen, comer de más no es un instinto, sino que un comportamiento que hemos aprendido del entorno o del habitat en el que nos desarrollamos.

Por lo tanto, lo primero que tenemos que hacer para no excedernos con la comida es escuchar a nuestro cuerpo, ser conscientes de esos momentos en que realmente sentimos hambre y guardar esa sensación en la mente para identificarla cuando llegue otra vez.

Hay un dicho muy popular que se ajusta a la perfección en este caso: “los ojos son más grandes que el estómago”. Si tenemos las tentaciones a mano, lo más probable es que terminemos cayendo, simplemente porque así somos los seres humanos.

Para evitar esto, trata de que en tu casa no hayan alimentos que te puedan tentar, mantén una despensa con snacks saludables pero que también sean agradables para tu paladar.

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(cc) stu_spivack / Flickr

Antes de sentarte a la mesa a comer, toma un vaso de agua y bébelo. Si quieres, puedes llenarlo otra vez y tomar más agua. Muchas veces creemos que tenemos mucha hambre, pero en realidad, lo que nuestro cuerpo necesita más en ese momento es líquido.

Con esta técnica, tu cuerpo reconocerá los momentos en que siente hambre, y te pedirá que le des alimentos porque realmente los necesita para funcionar con energía.

Jamás hay que dejar de comer lo correcto y reemplazarlo con agua, el cuerpo es un motor y necesita combustible, sin embargo, cuando el estanque está lleno, no es necesario cargarlo más porque puede dañarse.