Cuando levantarse por la mañana se convierte en un martirio

Suena el despertador, abres los ojos y ahí comienza el sufrimiento. Para algunas personas, levantarse temprano puede ser una verdadera tortura.

Todas las personas tenemos distintas rutinas de sueño; hay algunos que con 4 horas se conforman y otros no pueden imaginar funcionar durante el día con tan pocas horas de descanso.

Cuando somos niños, nuestras mamás y papás hacen de todo para que nos levantemos y lleguemos a tiempo a la escuela. A medida que vamos creciendo, ya no están tan pendientes y obviamente, tenemos que ser responsables y hacerlo solos.

Si eres de los que pone más de 3 alarmas por la mañana, cada una con 5 minutos de diferencia, se puede inducir que tienes problemas para levantarte.

Cuando suena la primera, abres un ojo, con la segunda, empiezas a abrir el otro y la última la usas para soñar despierto un rato. Lo más probable es que si te levantas a las 7 de la mañana, a las 10 todavía tengas sueño, y a las 12 y a las 3 de la tarde todavía lo tengas.

Tener dificultades para levantarse temprano puede ser un problema que influye en varios aspectos de la vida. Es probable lleguemos tarde al trabajo, que tengamos que hacer todo rápido en la mañana y que estemos de mal humor por eso.

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(cc) Lauren Hammond / Flickr

Coincidentemente, las personas que tienen problemas para levantarse temprano también los tienen para dormirse temprano en la noche. Es un círculo vicioso que a la larga, afecta la salud, produce estrés y desequilibrios.

Una solución para la tortura que es levantarse temprano para algunas personas, es educar al cuerpo para que aprenda nuevas rutinas de descanso. Algo que ayuda mucho es levantarse todos los días a la misma hora.

Al tener un horario fijo, el cuerpo se irá acostumbrando poco a poco y no se confundirá con un horario distinto cada día. Con esto, será más fácil también tener un horario más fijo para ir a la cama.

Lo importante es que hagas ajustes poco a poco. Si todos los días te levantas a las 10 a.m. y un día decides empezar a hacerlo a las 6 a.m. es probable que sufras.

Empieza acortando los tiempos, cada día levántate 15 minutos antes y verás que llegarás a la meta que te propusiste en muy poco tiempo, y sin sentir que la mañana es un verdadero tormento.