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Actitudes que definitivamente no funcionan en una relación

Si estás en una relación ya avanzada, seguramente te identificarás con alguno de estos escenarios.

Las relaciones pasan por diferentes etapas, algunas muy divertidas, otras un poco raras y desgastantes. Pero mientras más avanzamos en ellas, más cómodos nos sentimos. Si no es así, es momento de tomar medidas.

Definitivamente la perspectiva de una relación cuando estás dentro es muy diferente cuando eres ajeno a ella. Por ejemplo, me pasa muy seguido que veo a mis amigos en sus relaciones y pienso que son geniales juntos; se llevan increíble y se hacen muchas bromas entre ellos, y más. Pero cuando me detengo a observarlos, las versiones distan de lo que percibo.

Supongo que es común llegar a ese punto en una relación, en el que te sientes tan cómodo y estás tan en confianza que las actitudes y reacciones se vuelven cada vez más inconscientes.

Todo suena increíble hasta el momento en que esas pequeñas bromas y jueguitos cariñosos e inocentes, toman un papel cruel y malintencionado. Estas son algunas conductas que posiblemente uno de los dos han tenido, tengan o posiblemente hagan en el futuro:

Quejas constantes

De esas veces en las que, lo primero que haces antes de saludarlo es quejarte, que si el clima está frío o caliente, si tuviste mucho trabajo o nada que hacer, y suenas como algo así, por ejemplo, en un restaurante:

Persona 1: Qué espanto, llevamos 15 minutos y nadie nos ha atendido.

Y así nos podemos ir hasta el punto en el que los dos terminaron en la cena más incómoda de sus vidas.

Tampoco es que no te quejes, pero la idea es que no hagas de la queja tu modo de vida. Hace poco escuché en un podcast uno de los mejores consejos cuando tienes el hábito de quejarte de todo:

Quéjate con quien te pueda dar la solución a tu problema.

Tu pareja no puede resolver el clima, ni arreglar las cosas en tu chamba, ni organizar un restaurante para que te atiendan rápido.

Crítica constante

No tienen idea de lo mucho que afecta la relación el señalamiento constante, incluso en cosas que pueden parecer absurdas.

Es súper importante marcar la diferencia entre lo que hace una persona a lo que es; decir lo que te molesta que haga, pero no clavarte en lo que es o no es.

Es muy diferente un:

Amor, porfa no grites, vamos a tratar de platicar y ver cómo podemos solucionar esto.

A un:

¡Eres una histérica! Estoy harto de que grites todo el tiempo y para todo hagas berrinches.

Llevar la contraria o ser el autocorrector

Lo he visto muchísimas veces en las parejas y se siente hasta incómodo aun cuando no eres parte del problema. Checa la escena, una pareja contando alguna anécdota a sus amigos:

Persona 1: ¡No sabes! Había muchísima gente en la fila y en hora pico, olvídate…

Es de lo más chocante lidiar con una persona (amigo, novio, hermano, etc.) que sea de los que corrigen todo. No solamente desacreditan lo que dices frente a los demás, sino que interrumpen la fluidez de una conversación.

Actitud Controladora

Y no me refiero nadamás a los celos o berrinches. Se trata de esos momentos en los que tu pareja o tú empiezan a querer manejar las cosas a su modo, muchas veces sin razón alguna.

Son las maneras en las que reaccionas ante algo que desea tu pareja, poniéndole un precio a la desobediencia o amenazánolo. Por ejemplo:

Persona 1: Amor, diste la vuelta muy rápido.

Si estás en una relación ya avanzada, seguramente te identificaste con alguno de estos escenarios. En realidad no es cosa del otro mundo, pero debemos evitarlo porque la sutileza con la que se dan este tipo de conductas, lleva a la relación directo al truene.

No hay recetas, es solo observarnos con nuestra pareja; cómo actuamos, qué le reclamamos demasiado seguido y qué tanto reconocemos en esas personas que tanto queremos. Analicémonos un poco estas actitudes y verás que ninguno de los dos se ha salvado de ellas

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