Wellness

La técnica milenaria para evitar enfermedades

Solo necesitas un poco de aceite de coco y 20 minutos diarios.

Estamos en plena temporada detox, y qué mejor que aprovecharlo para contarles de una técnica milenaria que ha cambiado la vida de algunas personas que conozco.

Resulta que en mi última visita al doctor, éste me comentó que más del 50% de las enfermedades, infecciones y pequeños malestares que tenemos, empiezan en la boca. Sí, yo también me sorprendí, aunque después se me hizo de lo más lógico cuando lo explicó.

Resulta que todos los alimentos que consumimos diariamente dejan restos que se acumulan ahí, produciendo bacterias tóxicas que ni el cepillado ni el hilo dental pueden eliminar al 100%. Por eso nuestros dentistas insisten tanto en la limpieza bucal frecuente.

Después de eso, investigué un poco sobre cómo evitar que todas esas toxinas de mi cuerpo antes de que el asunto se complique, y di con la fabulosa técnica “Oil pulling” también conocida como “terapia de extracción con aceite”.

¿De dónde viene?

El “oil pulling” es un remedio ayurvédico (¿what?), o sea una forma antigua de sanación que se originó en la India desde hace 5 mil a 10 mil años, y según el doctor ucraniano F. Karach, originalmente se utilizaba el aceite de ajonjolí, actualmente se puede hacer con cualquier aceite vegetal. El de coco es el más recomendado.

¿Qué beneficios tiene?

Según el portal Mujer Holística, la lista de beneficios es larga, entre los que están:

  1. Dientes más blancos y brillantes.
  2. Encías saludables.
  3. Elimina el mal aliento.
  4. Aumento de la energía durante el día.
  5. Una mente más clara.
  6. Disminución de los dolores de cabeza.
  7. Descongestiona los senos nasales.
  8. Alivia las alergias.
  9. Mejora el sueño.
  10. Promueve una piel más clara.
  11. Mejora de los síntomas del síndrome premenstrual.
  12. Regula los ciclos menstruales.
  13. Mejora del sistema linfático.

Además de destacar el gran poder desintoxicante que genera en nuestro organismo.

¿Por qué funciona y cómo?

La pregunta del millón. Resulta que el aceite y el jabón funcionan igual en la tarea de atraer los gérmenes y bacterias acumuladas y producidas en el cuerpo.

La rutina consiste en hacer enjuagues bucales con una cucharada del aceite durante 20 minutos, moviéndolo en el interior de un lado para otro y asegurándote que  llegue a las partes más escondidas.

Hazlo de preferencia en ayunas, lo pueden hacer los niños en casa también. Es importante que no tragues nada, así que al pasar los 20 minutos escupe y enjuaga con agua tiboa y un poco de sal para evitar que se queden restos de bacterias y la inflamación.

El aceite en tu boca se encarga de limpiar todos esos conductos de manera eficaz llegando a atraer incluso toxinas de otras partes de tu cuerpo, de ahí que te evita y hasta te puede curar de muchísimos males.

Sé constante, sobre todo en los primeros 15 días y haz esta rutina todas las mañanas. Un buen tip es hacerlo mientras te maquillas, te bañas o preparas el desayuno.

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