La copa menstrual evoluciona

Intima ha creado una copa que es más portátil, suave e higiénica que sus predecesoras.

Aunque algunas chicas, como Belinda o yo misma, hemos tenido excelentes experiencias usando la copa menstrual (y estamos muy contentas con ella), podemos reconocer que sí, intimida un poco su uso.

Aunque, hemos hablado y comentado extensivamente sobre ella, muchas chicas aún le tienen un poco de recelo (pero vaya, tengo amigas que no les gustan ni los tampones). Y sí, tiene ligeras desventajas como la necesidad de esterilizar la copa antes de su uso, o que veces llevarla contigo no es tan discreto (como me sucedió con un inspector de aduana en un aeropuerto), o que la silicona que se utiliza para producirlas es un poco gruesa (y muchas chicas seguro tienen miedo de que les lastime). También está el problema de que muchos instructivos no hablan sobre cómo evitar filtraciones.

Algo así estuvieron pensando Amandine y Sarah de Intima, la marca creadora de la Lily Cup: una copa hecha con silicona más delgada, suave y flexible. Sin embargo, para Amandine, aún se podía mejorar más el diseño, e inspirada en los vasos colapsables (muy populares en Japón), crearon una copa menstrual que es muy compacta, cómoda, sustentable y que se puede mantener limpia en un pequeño estuche (llámenme cliché, pero el hecho de que sea rosa intimida mucho menos).

Para producir esta nueva copa, la compañía se valió de una campaña de crowdfunding, por dos motivos: el primero son los costos de producción y el segundo para que muchas más mujeres conozcan esta opción, pues no son aún tan conocidas ni distribuidas en grandes súper mercados o farmacias. Lo más genial, es que en realidad se trata de pre-ordenar el producto, por lo que no sólo apoyas por filantropía, como sucede en otro tipo de proyectos en esta plataforma.

Según Elite Daily, su crowdfunding ya ha doblado el dinero necesario para que esta copa sea una realidad y pronto esté en el bolsillo de muchísimas mujeres.

Usar una copa menstrual representa un gran ahorro para tu bolsillo y un respiro para el planeta. Una mujer menstrúa durante siete años en su vida, y el 70% deciden usar tampones. Una sola copa menstrual puede hacer el trabajo de 1,625 tampones. Imagina todo lo que estás ahorrando, mientras tienes un período más cómodo con menos necesidad de cambios (y a veces hasta muchos menos cólicos).

Cómo se usa

La Lily cup colapsable se usa de manera muy similar a una copa tradicional, con la diferencia de que el material es mucho más suave. De cualquier manera, las chicas de Intima explican su uso.

Por cultura de sustentabilidad, aún usaré mi copa un rato, pero esta la tendré en la mira cuando piense en cambiarla. Mientras tanto, es una excelente opción para aquellas mujeres que la estén considerando: estará en venta en diciembre y ojalá entreguen el producto de manera global.