5 cosas de las que todas nos arrepentimos y no tenemos por qué

¿Te has lamentado por alguno de estos aspectos? ¡No tienes por qué!

Durante tu vida, te toparás con diversas situaciones que nos harán haber pensado en el mítico “hubiera.” El arrepentimiento, sin embargo, no nos hará ningún bien y, por el contrario, tan sólo dará pie a que, con ayuda de un constante pensamiento tortuoso, nos atormentemos por cosas tan superficiales que, incluso, puede que sea bueno habernos equivocado en tomar nuestra decisión al respecto.

Como por ejemplo:

1. Haber optado por B y no A, o viceversa

Pasa casi siempre. Tardamos un tiempo considerable en comprarnos algo que sea de nuestra preferencia y, justo cuando estamos a punto de pagar, aparece otro objeto bastante peculiar que nos parece una mejor opción. Y, eventualmente, nos decidimos por uno de ambos. Pero siempre nos queda esa sensación de no haber optado por la alternativa correcta.

Lo mismo ocurre con otros aspectos. El preferir algo más en lugar de, siempre nos hará dudar. Pero, insisto, es superficial y el lamentarse al respecto es tan inútil como innecesario.

2. No haberte esforzado más en alguna materia de la escuela

Quizá hayan pasado décadas o hasta meses. El punto es que sentiste que pudiste haber dado un mejor desempeño y, más que nada, piensas ahora que si tu nota hubiese sido más alta, quizá habrías obtenido una beca en Harvard, Yale o la que sea tu universidad de preferencia.

Todos tenemos diferentes habilidades y aptitudes. El darte cuenta de tus defectos o de aquellos aspectos de la vida donde, incluso por preferencia, no das el 100% son sólo muestras y, sobre todo, pasos para saber hacia dónde dirigir tu vida.

Vale más una persona que esté consciente de sus capacidades, que un profesionista de la mejor universidad que las ignore.

3. Emborracharse

Sí, el clásico “no lo vuelvo a hacer.” Pero, ¿para qué?

¿Te la pasaste bien? ¿Acaso alguien salió herido, además de tu hígado? Si respondiste sí y no a las últimas preguntas, ¡no hay razón alguna para arrepentirse! Ahora, que tampoco debes de optar por este estilo de vida con frecuencia. Sin embargo, una vez al año, no hará ningún gran daño.

4. Emborracharse y rogarle a un ex

En realidad, la mayoría de las veces no importa exactamente el estado etílico, sino la acción. Y no dejemos pasar el hecho de que, muy probablemente, sino es que es 100% seguro que las palabras, en estado etílico o no, reflejan no más de lo que en realidad estás sintiendo.

¿Que por qué no debes de arrepentirte? Porque quedarse con las cosas nunca es bueno. Rogarle a tu ex quizá tampoco engrandezca tu orgullo, crecimiento personal ni amor propio. En cambio, a pesar de no obtener la respuesta esperada/deseada/ansiada, estamos dejando que nuestros verdaderos pensamientos salgan a la luz. Y eso nunca será malo.

5. Dormir 5 minutos más

Sí, existe la creencia de que son esos mínimos 5 minutos los que te arruinan la vida. Pero, a decir verdad, tu cuerpo los necesitaba. Hay que aceptarlo: has trasnochado últimamente o te has confiado demás en tu sagrada alarma, que quizá necesitabas pasar por esta tardanza para darte cuenta de lo que en realidad te hace falta.