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Wellness 10/12/2013

El peligro de las altas temperaturas: la importancia de la fotoprotección

Ya casi se da inicio al verano y se comienza a ver más piel y menos ropa en la calles, ya que las temperaturas bordean los 30°C . Sin embargo, no hay que olvidar que así como llega el calor, también aumenta la radiación solar, por lo que hay que cuidarse. Para esto, el Dermatólogo de Clínica Ciudad del Mar, Dr. David Oschilewski, responde algunas de las principales interrogantes del tema.

 

 

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¿Cuál es la importancia de protegerse del sol?

La importancia de protegernos del sol radica en que la radiación solar que llega a la tierra puede ir generando daños en toda nuestra piel. Éste, puede notarse de forma inmediata, a través de enrojecimiento y ardor, tras exposiciones sin el debido cuidado, pudiendo llegar incluso a quemaduras muy complicadas y difíciles de tratar.

 

La otra forma de presentación de daño es más tardía, debiéndose al de tipo acumulativo en el tiempo. Generalmente, se observa en personas sobre los 50 años de edad, con presencia de mayor cantidad de manchas en la piel, arrugas más profundas, pérdida de elasticidad e hidratación. También puede observarse en personas más jóvenes, en la medida que la exposición solar sea habitualmente prolongada y sin cuidados. De todos modos, es importante destacar que las medidas de fotoprotección adecuadas y permanentes, han permitido disminuir la probabilidad de padecer varios tipos de cáncer de piel, razón más que suficiente para justificar su utilización.

 

¿Hay que protegerse sólo en verano?

Lo ideal es protegerse durante todo el año, de forma permanente. En verano existe la sensación de que hay más sol y, por lo tanto, debieran ser los meses de mayor cuidado. Pero en invierno también llega radiación solar, que es la misma, pero lo único diferente es que no nos exponemos tan directa e intencionalmente como en vacaciones. Por otro lado, es importante recalcar que con el cambio climático que estamos viviendo, vemos inviernos cada vez más cortos y con mayor cantidad de días soleados, lo que es una razón más para cuidarnos el año completo.

 

¿Sólo hay que protegerse cuando hay exposición directa?

La protección solar debiera ser en todo momento, tanto si estamos o no expuestos directamente al sol. Se sabe que a través de los vidrios de las ventanas también pasa radiación solar que puede dañar nuestra piel. Además, personas que trabajan bajo techo y en ambientes de oficina, es conveniente que se cuiden, pues la luminaria artificial también emite radiaciones que afectan a la piel.

¿Qué medidas sencillas se pueden tomar para protegerse del sol?

El Dermatólogo de Clínica Ciudad del Mar, Dr. David Oschilewski, puntualiza que el concepto de fotoprotección no sólo se refiere al uso de filtros solares, sino a un conjunto de medidas que ayudan a proteger la piel del daño solar:

 

• Usar de filtros solares de factor 30 hacía arriba. Aplicarlo 20 minutos antes de exponerse al sol y luego ir reaplicando cada 3 a 4 horas, según sea la exposición. Lo ideal es que la piel expuesta sea totalmente cubierta, dejando un leve tinte del filtro, para que sea realmente efectivo. Recordar aplicar filtro solar tanto en invierno como en verano.

 

• Usar de anteojos oscuros, ojalá certificados en relación a su protección UV.

 

• Usar sombreros de orla ancha, que proyecten sombra hasta más allá del cuello.

 

• Preferir quitasoles gruesos de género. Los plásticos o de trama muy fina no protegen con la misma efectividad.

 

• Evitar la exposición solar entre 10:00 y 16:00 hrs, debido a la mayor incidencia de rayos UVB (los más dañinos y relacionados con el cáncer de piel).

 

• Beber abundante líquido en los días de verano, idealmente 2 litros al día. Preferir jugos de frutas naturales, pues sus antioxidantes ayudan a contrarrestar el efecto dañino del sol.

 

• Aplicar abundante crema hidratante en cuerpo, sobre todo en los días en que hagan actividades al aire libre, se encuentren en playas y piscinas.