Volverse a ver 23 años después

Marina y Ulay se vuelven a ver las caras después de 23 años, un momento mágico que quedó inmortalizado en el MoMA.

Ésta es una de las historias maravillosas que hoy ronda por Internet. Es la historia de Marina y Ulay. Ambos son artistas conceptuales e iniciaron una relación en el año de 1976, hace 37 años. Se conocieron en la ciudad de Ámsterdam y vivieron juntos durante varios años. Un día, decidieron que el amor había terminado y se marcharon. Los dos siguieron sus carreras por su propio lado. De hecho, ya hemos hablado del trabajo de Marina en otra ocasión.

La historia de Marina y Ulay habría sido como la de cualquier otra pareja que ha decidido separarse, pero el destino (y el arte) les tenía preparado un encuentro más. En 2012, Marina montó la exposición “La artista está presente” en el Museo de Arte Moderno (MoMA) en Nueva York. Su performance consistió en permanecer sentada e inmóvil durante 716 horas, mirando fijamente a los espectadores a los ojos.

Aquí es donde ocurre la magia. De imprevisto, Ulay se hace presente frente a Marina y, en el silencio absoluto, logra romper las murallas de la artista. Los invito a que miren el vídeo: el momento ocurre en el minuto 1:10, si quieren adelantar.

Yo sé que el vídeo tiene unos años, pero por alguna razón, ha resurgido en la red y no quería desaprovechar el momento de compartirlo. Ustedes, ¿cómo reaccionarían si, 23 años después, vieran a la persona que amaron durante tantos años?

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