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Metáfora de la ansiedad
Wellness 28/08/2013

Metáfora de la ansiedad

¿Qué tiene que ver la ansiedad con un parque de diversiones?

Por : Alicia Yagüe

Las metáforas, asociadas más a la literatura que a la ciencia, son cada vez más utilizadas en la psicología. Estas metáforas pueden constituir un buen inicio de las terapias para afrontar la ansiedad, es una forma de que las personas que sufran ansiedad entiendan su problemática al compararlas con algo que ya conocen. También les hace contemplar el problema desde otro punto de vista, permitiéndoles externalizar su problema y analizarlo con más distancia. Hoy os presento una metáfora muy interesante de cómo vive una persona los síntomas de su ansiedad:

LA ANSIEDAD ES COMO VISITAR UN PARQUE DE ATRACCIONES

“Entras con el ánimo de disfrutar, con la ilusión de pasarlo bien. Has llegado, de entrada esperas horas en la fila de la taquilla y ya te sientes algo cansada.

Has entrado y el sol calienta, tienes calor, esperas para entrar en el tren de la bruja y  te has agobiado. Te sientas en el tren y te quieres divertir, pero, de repente te dan un escobazo dejándote un dolor de cabeza intenso, estás desanimada.

Rematada por el susto del monstruo, entras en la noria, donde tus pensamientos ya giran al ritmo de la atracción. Ruedan, ruedan sin parar y decides bajar. Ya tienes miedo, estás muy cansada, pero aún así montas en la montaña rusa.

Tus pensamientos ya avanzan deprisa pero cuando subes, bajas y pegas el rápido giro es cuando pierdes el control y entras en el túnel donde es todo negro.

Gritas, lloras, te quejas y lo único que quieres es bajar. Por fin bajas, pero te sientes mareada, tu estómago está patas arriba y tu corazón palpita fuerte.

Sales de allí llena de miedo, con los pensamientos confusos y muy cansada y entonces te das cuenta que el parque de atracciones no es el mejor sitio al que entrar.

Mejor es subir a una montaña de verdad, donde haya alguna piedra, donde pases frío o calor, donde tus pulmones respiren aire puro y tus pensamientos puedan andar al ritmo de tus pasos…”

¿Qué tal?