Estudio asegura que la adicción al sexo no es un trastorno real

La investigación arrojó que la hipersexualidad no es una enfermedad ya que el cerebro no reacciona como si se tratara de una adicción.

Las ninfómanas son mujeres adictas al sexo que no pueden controlar sus instintos “libidinosos”. La figura entorno a la hipersexualidad ha inspirado libros, pinturas, películas y más. Pero hoy traigo una noticia que derrumba la mística de este concepto.

Investigadores de la Universidad de California (UCLA) -Los Angeles, EE.UU.- aseguran que la adicción al sexo no parece ser una enfermedad. Esto fue publicado en la edición digital de la revista Socioaffective Neuroscience and Psychology.

La investigación fue realizada por la científico de la UCLA, Nicole Prause y sus colegas, quienes estudiaron a 39 hombres y 13 mujeres que decían tener problemas con la visualización de imágenes eróticas.

Este tipo de estudio es muy importante para la sociedad en general, la verdad es que hay más adictos al sexo de lo que se imaginan. Por ejemplo en norteamérica hay más de 16 millones de personas que declaran tener esta afección.

Mediante un comunicado los investigadores de la UCLA declararon que “la respuesta del cerebro a los estímulos visuales de sexo se esperaba que fuera mayor en quienes declararon sufrir hipersexualidad. Podría ser la misma que demuestran los cerebros de adictos a la cocaína cuando ven imágenes de droga”. Pero no es así. Podría solo deberse a un alto líbido, o sea es posible controlarlo.

Según Prause la idea no es que quienes piensan que sufren este trastono dejen de pedir ayuda y consulten a los expertos. Al contrario, se trata de descubrir más detalles de este alto líbido, de dónde viene y por qué se produce. “Es la primera vez que los científicos han estudiado las respuestas del cerebro específicamente de las personas que se identifican con problemas hipersexuales”, agregó.

La investigadora además, llamó a fiscalizar los centros de rehabilitación sexual.

Fuente: huffingtonpost.com

Foto: glamour.com