Aprovecha mejor tus horas de sueño

En algunas partes de nuestras vidas, siempre es mejor la calidad que la cantidad. Así ocurre un poco con el sueño.

Casi seguro, cuando comenzó el año te propusiste dormir más y acostarte más temprano. Y seguro a estas alturas del año has notado que es mucho más complicado de lo que parece. A veces la cuestión no está en la cantidad, sino en la calidad del sueño. E increíblemente, la manera en que dormimos tiene más que ver con cómo nos sentimos cuando estamos despiertos que otra cosa. Las elecciones que hacemos cada día en nuestro estilo de vida pueden modificar y mejorar en mucho la calidad de nuestro sueño.

Establece un horario para dormir.
Vete a la cama a la misma hora todas las noches. Elije un momento en el que te sientes cansada, para no terminar dando vueltas en la cama. Trata de no romper esta rutina de los fines de semana, o bueno, no demasiado. Si quieres cambiar tu hora de acostarte, ayuda a tu cuerpo a adaptarse al hacer el cambio por medio de pequeños incrementos diarios. Por ejemplo, 15 minutos más temprano o más tarde cada día.

Despierta a la misma hora todos los días.
Si estás durmiendo lo suficiente, debes poder despertar naturalmente sin una alarma. Si necesitas la ayuda de un despertador, puede ser necesario dormir más temprano. Al igual que con la hora de dormir, trata de mantener el hábito, incluso los fines de semana. Es pesado, lo sé, pero tu cuerpo necesita regular sus ciclos de sueño.

Puedes beneficiarte de la tecnología con este respecto, ya que hay aplicaciones para el celular como Dream on, que monitorean tu ciclo del sueño y cuya alarma está configurada para despertarte cuando no te encuentres en un sueño profundo. Lo que sucede es que si despiertas de esta etapa del sueño te sientes más cansada que de otra manera. El truco es despetar siempre del sueño ligero. Así no importarán tanto las horas que hayas dormido. Lo mejor es que al pasar los días, la aplicación realizará una gráfica sobre tu calidad del sueño.

Toma siestas para recuperar el sueño perdido.
Para compensar horas de sueño perdidas, siempre puedes optar por una siesta durante el día en lugar de esperar hasta la noche para reponerte. Esta estrategia te permite saldar tu deuda de sueño sin alterar tu ritmo de sueño-vigilia natural, que a menudo resulta contraproducente y produce insomnio.

Usa las siestas con precaución
Es una gran forma de recargar la pila, pero al mismo tiempo, podría empeorar el insomnio. Si sufres de ese terrible problema, considera no tomarla . Si tienes que dormir la siesta, hazlo temprano en la tarde, y limítate a treinta minutos.

Pon atención a lo que comes y bebes.
Hay que encontrar el balance. Mientras no es la mejor idea el irte a la cama con el estómago vacío, tampoco es bueno irte muy llena. También ten cuidado con la cafeína, nicotina y el alcohol. Sus efectos de estimulación tardan demasiado en bajar y no te ayudarán a relajarte.

Incluye ejercicio en tus hábitos diarios.
Es cierto, es difícil dormir más y claro que agregar a eso ejercicio lo será un poco más, sin embargo, si tu cuerpo no se ejercita es más complicado que al llegar la noche esté cansado y puedas dormir sin problemas. Además, las endorfinas felices te harán tener un mejor ánimo.

Espero puedan usar estos consejos para que, aunque no puedan dormir más, en definitiva lo puedan hacer mejor.

Foto: Flood