10 tips fáciles para comer saludablemente (de una vez por todas)

No me dejarán mentir, comer saludablemente es una GUERRA en contra de nosotras mismas, pues muchas veces no podemos controlar nuestros antojos o las tentaciones que se nos presentan en bandejas de plata.

Muchas chicas ven el “estar a dieta” como un sufrimiento, otras como una necesidad y otras como un deber. Sea cual sea la razón, todas son saludables; por estética y/o sentirnos bien. No siempre podemos seguir un régimen porque como bien me dijo Anano – sabemos – comer; por lo mismo, es necesario acudir con un nutriólogo, entrenador personal o experto en la salud.

Entonces, en mi búsqueda por un mejor estilo de vida, asistí con una nutrióloga que poco a poco me fue orientando sobre cómo mejorar mis hábitos alimenticios. Sin embargo, estoy consciente de que por cuestiones de tiempo, organización, compromisos, economía y demás, quizá no todas tengamos el mismo acceso a estos servicios, por lo que comparto con ustedes lo que aprendí en unos sencillos y rápidos tips que además nos ahorran tiempo:

1. Desayuna

Ya en más de 2 ocasiones les he recomendado (aquí y aquí) que no se salten la comida más importante del día, el desayuno. Obviamente no se valen aquí los chilaquiles con 4 rebanadas de pan, queso, crema, frijoes ¿le sigo?. Al contrario, un buen desayuno debe tener bastante sustancia pero en alimentos fáciles de digerir; queso panela o cottage, rebana de pan integral, fruta, verdura (¡estos dos últimos en grandes cantidades!), agua.

2. Consume productos naturales (evita todo lo que puedas los procesados)

Tal como en este artículo les cuento, comer alimentos en su estado natural a cierta temperatura de cocción, nos permite absorver sus nutrientes casi al 100%; cosa que en los procesados, a parte de que los perdemos en gran cantidad, consumimos además sodio que no necesitamos y otras sustancias que no son tan benéficas para nuestros cuerpos.

3. A veces, todo es cuestión de porciones

Si nos ponen un plato grande, es muy probable que nos comamos todo lo que tiene aunque nos sintamos demasiado llenas. Error. Debemos acostumbrar -poco a poco- a nuestro cuerpo a comer lo que DEBE comer, ni más ni menos. Es por eso que debemos utilizar, si llevamos recipientes a nuestros trabajos, los medianos. O cuidar que cuando nos sirvamos en casa, sean proporciones medianas también. Cuando vayamos a restaurantes, en cuanto nuestro cuerpo nos empiece a decir ¡ya no más!, debes parar. Muchas veces nuestros problemas simplemente son por no escucharnos a nosotras mismas.

4. No comas pesado antes de dormir

La nutrióloga me contó que si me levantaba a las 7 de la mañana, de preferencia no comiera (demasiado) después de las 7pm. Cuidado con los tacos, las alitas, las hamburguesas porque todo eso que metemos a nuestro cuerpo tiende a convertirse en grasa cuando dormimos. Mal.

5. Concéntrate en las verduras

Las verduras en todas mis dietas han sido abundantes, libres, llenas de verde. No hay restricciones, puedes comer verduras todo el día. Acompáñalas con limón, saben deliciosas. También entran aquí el pepino y la jícama para esos momentitos en los que se te antojan unas papitas o cualquier otra comida chatarra.

6. Come balanceadamente

¿Cuántas veces no nos enseñaron la pirámide alimenticia? Pero obviamente nunca le pusimos atención. Ahí también está la clave. Se nos recomienda balancear perfectamente entre todos esos grupos de alimentos. En proporciones no superiores a los 200gr. Recuerden, ¡verduras libres!

7. Come 5 veces al día

Así es, pero no hot dogs ni pan dulce, cuidado. Dependerá de tus horarios de actividades, pero la cosa es así:

Desayuno

Colación (pepino, jícama, fruta, verduras, almendras, nueces, quesito panela)

Comida

Colación (pepino, jícama, fruta, verduras, almendras, nueces, quesito panela)

Cena

8. Toma agua

Se recomienda tomar 2 litros de agua diarios. Por lo menos cumple con los 8 vasos. Sí te la pasas en el baño al principio pero eso es bueno, tu cuerpo se está purificando.

9. Ten un día libre

Como el domingo por ejemplo, en el que puedas “chiflarte” pero no te pases. En una noche puedes sentir como subes un kilo. En serio.

10. Se positiva

No lo veas como un pesar, sino como algo que agrega años a tu vida y después de sentirte ligera, bien, tu mismo cuerpo te lo irá pidiendo solo. Es impresionante porque en cuanto menos te lo esperes, vas a elegir una zanahoria en vez de un cupcake.

¡Si se puede! Me cuentan qué tal les va.

 

chicasaludable.jpg

Foto: nutritiondre.com