Dar consejos a tu pareja, puede acabar con la relación

Cuando nuestra pareja nos da un consejo, como mujeres tendemos a tomarlo de una forma condescendiente; sin embargo cuando lo damos nosotras, ellos lo sienten como un regaño. ¿Ya comienzan a sentirse identificadas?

Muchas veces dar un consejo no es fácil y nos frustra, sobre todo cuando el receptor de nuestra inmensa sabiduría nos deja claro -a veces no tanto- que no le interesa en lo mínimo lo que tenemos que decirle. Ahora, lleven este proceso a una relación y todo se complica muchísimo más, algo como en la foto.

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Foto: Vladimir Nikulin en Flickr

 

Una serie de estudios a 100 parejas durante sus primeros 7 años de matrimonio, realizados por investigadores de la Universidad de Iowa, demostraron que las parejas que se daban consejos entre ellos sentían menos satisfacción matrimonial que en las otras que casi no lo hacían. Y adivinen qué tipo de consejos eran los más irritantes… ¡Exacto! los no solicitados.

Uno de los resultados fue inesperado: Es más importante para la salud de la relación el comportamiento de la persona que pide o recibe ayuda, que la actitud de quien da el consejo. “Es como estar en una posición vulnerable” dijo Erika Lawrence, una de las investigadoras principales del estudio.

Otro dato curioso fue que en todos los casos, hasta en el mínimo consejo, los hombres sufrieron más; esto porque consideran a sus mujeres como su principal fuente de aliento y las mujeres pueden encontrarla en amigos y seres queridos, además de sus esposos.

El problema está en que creemos que el otro señala nuestros defectos, por lo que cualquier consejo bien intencionado, podríamos considerarlo como una crítica. Después, creemos conocer tan bien a nuestra pareja, que “ya sabemos qué necesita”, en lugar de parar un poco y reflexionar qué le está sucediendo realmente.

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Foto: vrcak1 en Flickr

Soluciones:

  • Una forma de dar un mejor consejo es asegurarse primero de que el otro realmente quiere o necesita nuestra ayuda. Puedes hacerlo sutilmente preguntando: “¿Quieres algunas ideas sobre eso?”.
  • Detente y escucha. Muchas veces mejor que un consejo es escuchar solamente el problema que tiene nuestra pareja. “Si dejas que hablen, si escuchas nada más, hasta ellos mismos podrían darse cuenta de lo que necesitan hacer para resolver su situación en ese momento” dice el Dr. Ranieri, investigador.
  • Por otro lado, puedes dar un consejo disfrazado de historia: -A mi me pasó lo mismo el otro día y me funcionó esto….- De esta forma, se podría llegar a un acuerdo de una manera más amable, sin sentir que hay una crítica o juicio detrás.
  • ¿Qué pasa si eres tú quien recibe un consejo que no estás pidiendo? Simplemente contesta “gracias” y aclara que en ese momento no necesitas sugerencias de parte de nadie (sé amable, nada nos cuesta).
  • Deja claro qué necesitas realmente, quizá no es un consejo pero ¿qué tal un chiste?
  • Como siempre, la base es la comunicación y dejar claro qué si y qué no nos funciona en ese momento. Fácil, ¿no?

La próxima vez, dar un consejo -o no- será pan comido y seguro, continuarán juntos por siempre, como ellos.

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Foto: Moritz Thurau Fotografie en Flickr

 

Fuente: online.wsj.com