¿Por qué el orgasmo de las mujeres es tan diferente al de los hombres?

Aunque biológicamente somos la misma especie y, estructuralmente, nuestra anatomía y fisiología son idénticas, nuestras diferencias corporales nos hacen experimentar de manera distinta hechos y circuntancias.

¿Por qué hombres y mujeres experimentan de manera tan distinta el orgasmo, a pesar de que, en esencia, sus reacciones fisiológicas y cerebrales son las mismas?

Aunque biológicamente somos la misma especie y, estructuralmente, nuestra anatomía y fisiología son idénticas, nuestras diferencias corporales nos hacen experimentar de manera distinta los mismos hechos y circunstancias como el orgasmo.

Lo que sucede en el interior del cerebro al momento de experimentar un orgasmo, es notablemente diferente entre hombres y mujeres y va más allá de las divergencias fisiológicas durante este momento  como por ejemplo, la manera en que la sangre se irriga en la zona genital o la intensidad de las contracciones pélvicas propias del clímax sexual.

Para el psicólogo Alan Fogel, de la Universidad de Utah, las emociones pueden ser la clave que explique por qué hombres y mujeres perciben la “pequeña muerte”de forma diferente.

Las experiencias compartidas de momentos emocionales intensos, mejoran las sensaciones de nuestro cuerpo y el de nuestro acompañante. Por ejemplo, cuando vemos a alguien llorar, sentimos tristeza por y con ellos. Cuando observamos a alguien más tener un orgasmo, sin importar su género, esto intensifica el deseo, la preparación y la experiencia de nuestros propios orgasmos.

Pero más allá de la especulación, un examen directo de las reacciones que ocurren al interior de nuestra cabeza cuando se experimenta un orgasmo, siguiendo la trayectoria del flujo sanguíneo hacia distintas zonas del cerebro (en específico las investigaciones de Nan Wise y Barry Komisaruk), revela que tanto en hombres como en mujeres existe una retroalimentación del polo frontal al lóbulo paracentral, el área que procesa las señales senso-motoras de las extremidades inferiores.

Asimismo, el córtex frontal, caracterizado por sus funciones de planeación e inhibición, canaliza hacia el área que se encarga de decodificar las sensaciones. Y si bien, el sentido de este último paso es un tanto confuso, Wise y Komisaruk sugieren que podría tratarse de una conexión entre la liberación de emociones, el control e incluso la generación de fantasías.

Lo sorpresivo es que esta evidencia, -de la mejor que se tiene al respecto-, se inclina más por las similitudes entre hombres y mujeres, quedando aún la duda de: ¿por qué hombres y mujeres experimentan de maneras tan distintas el orgasmo?

Fuente: Big Think