El fenómeno de los milagrosos hongos tibetanos

Para que cumplan su misión deben ser regalados, nunca vendidos.

“Llevo tomándolos aproximadamente durante un mes, empecé primero con dos copas, pero luego de seguir tomando 3 o 4 diarias, noté que mi insomnio se esfumó. Yo lograba dormir recién tipo 4 o 5 de la madrugada para poder estar despierta antes de las 7:00 hrs. Ahora, a las 10 se me apaga la tele y no sé del mundo, duermo toda la noche muy bien. Me siento más despierta y con más ánimo, menos cansada, espero les sirva mi experiencia.”, cuenta Gloria Vergara a través del Facebook “Hongos Del Tibet” .

Probablemente muchas de ustedes ya han oído hablar acerca de este “milagroso” brebaje o incluso, ya lo estén probando, pero…

¿Qué son y de dónde surgen los hongos tibetianos?

Cuenta la leyenda que a inicios del siglo XII en Asia central, cuando monjes tibetanos salían a recoger frutos vieron a un oso que agonizaba y usaba sus débiles fuerzas para frotarse contra un árbol impregnado de una sustancia blanca y mucosa. Días después vieron al animal completamente sano, por lo que de inmediato examinaron el árbol y encontraron estos hongos. Los conservaron y probaron los poderes curativos que entregaban al tomarlos.

Ruth Höppner, quien se ha especializado en estos hongos explica que la Madre Teresa de Calcuta en uno de sus viajes por la China, tuvo la oportunidad de conocer a los monjes tibetanos y ellos le habrían enseñado el uso de estos hongos milagrosos. “Fue ella la que los dio a conocer con la finalidad de aliviar las dolencias de los más pobres, pero con la condición de que nadie se atreva a venderlos jamás, simplemente debían compartirse a quién lo necesite”, dice .

Existen tíbicos en varias culturas, también conocidos como tibis, tibiches, kéfir de leche ( el ya conocido por muchos yogurt de pajaritos) y agua, búlgaros de agua, granillos, granizo, hongos chinos, granos de agua de kefir, granos de azúcar de kefir, cristales japoneses de agua y abejas de lafornia. Los que para Höppner cumplen un rol similar, pero que efísicamente son muy diferentes.

¿Qué sanan?

De a cuerdo a un estudio publicado en la Revista Latinoamericana de Microbiología, los hongos tibetanos son una mezcla de bacterias y levaduras que se encuentra en una matriz de polisacáridos (conjunto de monosacáridos “azúcares simples”)  creada por bacterias.

A los que e les atribuyen una gran variedad de beneficios, entre ellos,  la cura del cáncer de mama, los fibromas (tipo de tumor) y quistes ováricos.

También, reducirían la ansiedad a sustancias psicoactivas  como el alcohol, cigarrillo, tabaco, drogas, café; eliminarían el insomnio, mejorarían el apetito; disminuirían depresiones; aliviarían reumas y dolores musculares, ayudarían a hacer desaparecer las canas; sanar migrañas; evitar el estreñimiento; curar cálculos estomacales; mejorar las funciones del hígado, vesícula biliar, pulmones, riñones, sangre y sistema inmunológico; aliviar hombros endurecidos y dolores musculares.

Es decir, todo un milagro que continúa con la prevención del cáncer de la piel; la cura de dolores nerviosos; la desaparición del herpes y los mareos. Sin embargo, el hecho que lo ha convertido en todo un fenómeno es su poder adelgazante.

La lista de beneficios es eterna (reducir colesterol, mejora casos de esclerosis, irritaciones de la piel, mantiene la temperatura del cuerpo y en general, hace la vida longeva, vital, y hace menos bruscos los cambios en la menopausia), por lo que incluso se podría pensar en un excelente complemento para la medicina tradicional.

Por cierto, cada persona  tendrá indicaciones específicas para su toma diaria, de acuerdo sus dolencias, donde quedan excluidas mujeres embarazadas y lactantes, “al beberlo en forma diaria se obtiene plena salud física y mental”, son una de las informaciones que se dan en otra página de Facebook especializada en la sustancia.

Cuidados

Antes de que los hongos lleguen a su casa requieren atención y cuidado diario.

  • Se alimentan (endulzan) con chancaca, miel o fruta muy madura.
  • Se deben conservar en envases de vidrios tapados con un paño de algodón.
  • No se usan utensilios de metal ni agua directa de la llave.

Medicina Tradicional

Cristina Benavente, médico internista de Vidaintegra dice que no hay ningún trabajo científico que respalde la efectividad de los hongos tibetanos, pero menciona que se ha visto que en los lugares donde habitualmente se toman son personas más sanas y que viven más.

“Los hongos tibetanos son una mezcla de bacterias y levaduras que producen ácido lactico y diferentes sustancias probióticas que son beneficiosas para la salud”, afirma.

Esto, según explica la doctora, es porque tienen propiedades cicatrizantes, antiinfecciosas y combaten enfermedades de autoinmunidad. Pero, advierte que están absolutamente contraindicados para pacientes con diabetes y gastritis y que hay que ser cuidadoso en su ingesta porque las cantidades a tomar no están estandarizadas.

En todo caso, afirma que en ningún caso es tóxico y que es un buen elemento nutricional que no hay que demonizar ni bendecir.

A continuación te dejamos un video que te enseñará como prepararlos, pero recuerda que éstos deben ser regalados

¡Salud!

¿Ya los probaste? ¡Cuéntanos tu experiencia!