Vaticano censura libro de monja que apoya la masturbación y la homosexualidad

Y es que al parecer el sexo y la religión seguirán siendo como agua y aceite por los días de los días.

La semana pasada el Vaticano censuró el libro “Just Love: A Framework for Christian Sexual Ethics” -Solo amor: un marco de referencia para la ética sexual crisitiana- el que fue escrito por la religiosa estadounidense Margaret Farley,  con el fin de abordar diversos temas sexuales que hasta ahora generan controversia en el mundo católico, entre ellos, divorcio, masturbación y homosexualismo.

Margaret Farley es parte de la agrupación de las Hermanas de la Misericordia, donde además se desempeña como profesora emérita de Ética Cristiana en una de las universidades más prestigiosas del mundo, la Universidad de Yale.

Según sus declaraciones, la religiosa escribió este libro  alejada de todo intento de boicotear los dogmas y mandamientos de la Iglesia, si no más bien, bajo la idea de explorar la sexualidad de acuerdo a las creencias y tradiciones religiosas, teológicas y de la vida.

Sin embargo, y como muchos pueden comprender, el texto no fue del completo agrado del Vaticano, entidad que criticó duramente el contenido de esta obra divina, sobre todo en los parajes en que Farley manifiesta su aceptación hacia la masturbación, donde señala que: “muchas mujeres han encontrado un gran bien en complacerse a sí mismas ―quizá sobre todo en el descubrimiento de sus propias posibilidades de placer― algo que muchas no han experimentado o incluso desconocen en sus relaciones sexuales habituales con sus esposos o amantes […]. De hecho, (la masturbación) sirve a las relaciones más de lo que las estorba”.

Y si para los religiosos esto ya delataba verdaderos síntomas de herejía, peor aún fue encontrarse con “versículos” que evidenciaban su apoyo hacia la homosexualidad, donde Farley señaló que las personas homosexuales merecen, además de respeto, el reconocimiento pleno de sus derecho en virtud de los principios de igualdad y no discriminación; agregando que el divorcio y el matrimonio en personas que ya alguna vez estuvieron casadas, no debiera ser tampoco, signo de segregación alguna.

Como era de esperar, para las autoridades celestiales, estas opiniones fueron consideradas ofensivas de acuerdo a la doctrina del catolicismo, enfocándose principalmente en los estatutos del tribunal inquisitorial que es la Congregación para la Doctrina de la Fe (encabezada por Joseph Ratzinger antes de convertirse en papa).

En respuesta, el Vaticano realizó un comunicado, sosteniendo que: “La hermana Farley manifiesta un entendimiento defectuoso del objetivo de la naturaleza de la ley moral natural. Esta aproximación no es consistente con la teología católica auténtica”, donde además señala que la masturbación es un “acto gravemente desordenado”, la homosexualidad una “depravación grave” y el divorcio o volver a casarse,  es un acto de violación a “la ley de Dios”.

Para sorpresa de muchos, el libro de Farley no es nuevo, ya que fue publicado en Estados Unidos en el año 2006, convirtiéndose en todo un éxito entre educadores católicos e incluso, recibió un importantísimo premio otorgado a libros de línea cristiana.

Por lo que se cree que esta tardía reacción de censura es producto de las actuales diferencias políticas que el Vaticano mantiene contra diversas órdenes religiosas femeninas en Estados Unidos.

Sin embargo, este caso no es el primero , el año pasado el fraile capuchino Ksawery Knotz fue censurado al dar a conocer el “kamasutra católico” con el cual invitaba a entrar en comunión con la divinidad, pues, según él, “Dios está en el orgasmo”. ¿Qué tal?

Otro caso, que si bien no comparte el pensamineto católico, el monje budista Ikkyu Sojun, sostuvo en su obra que buscaba la iluminación entre las tabernas y los muslos de las mujeres.

Respetando todo tipo de creencias y estamentos ¿Piensas que las opiniones de la religiosa, llevadas en el mundo de hoy, estén realmente equivocadas?