Estos hábitos impiden que elimines la grasa de tu abdomen

Disminuir la grasa de tu abdomen depende de ti y tu manera de actuar sobre tu cuerpo.

El abdomen es una de las zonas más difíciles de reducir debido a que la grasa acumulada es mucho más solida. Por eso, aunque hagas muchos ejercicios y hagas dietas, existen hábitos que te impiden llegar al peso idela.

Disminuir ese molesto depende abultamiento de ti y tu manera de actuar sobre tu cuerpo. Así que aquí te contamos ocho hábitos que impiden que elimines la grasa de tu abdomen.

Saltarte comidas

La razón por la que la comida del día debe repartirse en al menos tres partes es porque el metabolismo debe mantenerse activo para procesar exitosamente todas las sustancias que entran en nuestro cuerpo. Además al saltarte comidas, el hambre acumulada puede hacerte comer de más.

Estresarte

Es común que ante el estrés, la tristeza o el enfado te entren unas ganas terribles de comer, si tienes la posibilidad, en lugar de ingerir alimentos calóricos como dulces, papas fritas o hamburguesas, mejor toma una siesta. Si no te es posible basta con que tomes un vaso con agua para calmar tu ansiedad.

Comer bocadillos entre comida

Para mantener el metabolismo activo durante todo el día los médicos recomiendan tomar bocadilos. Sin embargo, hay una diferencia abismal entre los bocadillos y las papitas u otras golosinas con las que la gente pretende 'engañar' el hambre.

Desvelarte

Los doctores recomiendan dormir al menos siete horas diarias, pues es el tiempo perfecto para que trabaje tu metabolismo y aumentan los niveles de cortisol, hormona responsable del estrés. Además equilibras tus niveles de leptina, la hormona responsable de regular el apetito.

Vida sedentaria

Los trabajos actuales exigen permanecer sentado durante horas, es por ello que la mayoría de los nutriólogos, además de una dieta saludable, recomiendan realizar una rutina semanal de ejercicios de al menos 150 minutos. Puede ser desde caminar unos 30 minutos, hasta practicar algún deporte. Lo importante es no permanecer en el mismo sitio por largos periodos de tiempo.

No comer frutas ni verduras

Más allá de las vitaminas, fibra y minerales que éstos contienen, tanto frutas como verduras ayudan a que tu cuerpo se mantenga hidratado sin tener que recurrir a alimentos procesados o cualquier otro producto empaquetado que pretenda sustituir a los naturales.

Beber refresco diario

No hay otra razón más fuerte para abandonar los refrescos que el alto contenido de azúcar que contienen. Estas sustancias hacen que todo el metabolismo trabaje mucho más rápido de lo que debería, lo cual inevitablemente lleva a la obesidad.

No cuidar tu dieta

Si eres de los que antes de planear sus comidas prefieren comprar cualquier cosa que se les ponga enfrente, lo mejor es que abandones este hábito cuanto antes, pues es casi seguro que todo lo que compras en la calle o en las tiendas de autoservicio sean alimentos altos en grasas saturadas.

Te recomendamos en video