Tu Vida

Planeó una cirugía estética en secreto y terminó muerta

No avisó a su familia que se sometería a una cirugía.

Irma Sanz vivía en Los Ángeles, California, un día salió de su casa y viajó a la frontera con México para hacerse una liposucción en Tijuana. Su objetivo era sorprender a su familia, pero la muerte la sorprendió a ella en el quirófano.

La mujer de 51 años, según relata Univisión, salió de su casa sin avisarle a nadie. La cirugía se complicó y ella entró en coma. La clínica dijo a la familia que la reacción era 'algo normal' y que se recuperaría muy pronto.

Después de no ver una mejora evidente, la familia decidió trasladarla a un hospital en San Diego, donde falleció días después. Una tía reveló que su sobrina estaba hinchada, que su rostro lucía irreconocible.

Tijuana, la ciudad fronteriza con el sur de Estados Unidos se ha convertido en un punto de 'turismo médico' y la clínica en la que murió ha registrado varios casos similares al de Irma, prendiendo un foco rojo para las autoridades sanitarias.