Las verdaderas relaciones no son un cuento de hadas, quédate soltera hasta que lo entiendas

Ser soltera no es tan malo cuando entiendes por qué debes esperar

Desde que tenemos uso de razón, hemos escuchado historias del príncipe azul que rescata a la princesa en apuros para luego "vivir felices por siempre".

No existe tal cosa. 

Los cuentos de hadas no existen o al menos no como nos los pintan. Esas historias donde todo es perfecto y nadie lastima o experimenta dolor no pasan en la vida real. Y no está mal, nadie necesita la perfección y la magia.

Lo que de verdad se necesita es un socio, un cómplice que entienda que va a ser duro y que esté preparado para enfrentar los obstáculos de todos modos. Alguien que atraviese los caminos más oscuros a tu lado y que admita lo mal que estuvo cuando actuó como un douche macho supremo frente a ti.

En una relación siempre habrá heridas, no importa cuánto afecto exista, cuánto dinero tengas o cuánto se diviertan los fines de semana. En una relación real, habrá obstáculos, no importa cuánto rían o cuántos sacrificios hagan el uno por el otro. Llegarán tempestades sin previo aviso y predicamentos que te harán creer que no sirve de nada luchar.

El amor no siempre es divertido. No importa qué tan compatibles sean, cada cuánto se hagan sonreír, o cuánto repitan lo bien que les hace la presencia del otro.

Todos fracasamos como seres humanos de vez en cuando; vivimos en un mundo donde las cosas tienden a fallar terriblemente, no importa qué tan buena persona seas. Habrá verdades muy crudas que en un instante golpeen tu relación donde más duele.

Habrá días en los que, sin razón aparente, te levantes de la cama sintiéndote en contra del mundo y aquella persona amable y compasiva de pronto tiene un reflejo diferente en el espejo, una sombra gruñona y amargada, intolerante a todo, inclusive al amor en cuestión. En otras ocasiones, el mundo catapultará alguna crisis no deseada en dirección a tu relación y el reto de manejarla te abrumará hasta el punto que simplemente no se pueda tratar y tu relación sufrirá inminentemente.

Se fallarán en algún momento

Debe haber fallas para terminan de entenderse. Enloquecerán y demostrarán lo peor de cada uno. Se dirán mucha mierda y llegarán los silencios prolongados antes de ver las cosas con claridad y puede que se pasen días hasta que se traguen su orgullo y se den cuenta de lo mal que estuvieron. Se pedirán perdón muchas veces pero rectificarán esa sensación de confianza amorosa que los atrajo el uno al otro en primer lugar. Si es verdadero, son esos momentos mierda del mundo real los que de verdad los unan.

La realidad es que el dolor está enraizado en la belleza hasta cierto punto porque cuanto más amas a alguien, más vulnerable eres para ellos. Cuanto más te enamoras de alguien, les das más poder para hacerte miserable. Cuanto más valoras esa conexión verdaderamente especial, más probabilidades existen de experimentar dolor en las entrañas.

La persona a la que le juraste amor eterno, te lastimará una y otra vez

Pero detrás de los corazones rotos, surge la verdadera fuerza, siempre que estés dispuesta a aprender de esos malos pasos.  Tómate tiempo para entender qué está mal y en qué debes trabajar para hacer todo funcional. Estarás bien si confías en que cada accidente es una oportunidad para avanzar con más conocimiento a la siguiente parada. Aprenderás sobre ti mismo y la vida en general, te harás más fuerte, más sabio y más poderoso como pareja.

Así que prepárate y espera problemas en tu relación. Cuanto más preparado estés para la realidad, mejor posicionado estarás para luchar por la supervivencia de ésta. No te equivoques: no esperes, tienes que luchar.