Así es como debes lidiar con el estrés y el miedo después de un sismo

¿Qué pasa en nuestro cerebro frente a estas situaciones de estrés?

Es un hecho, los desastres naturales no están de ninguna manera bajo nuestro control. Nos toman por sorpresa y muchas veces no podemos hacer más que esperar. Tras los sentimientos de miedo y angustia, tenemos la necesidad de sentirnos acompañados y de acompañar al otro, especialmente aquellos que han sufrido colapsos nerviosos o confusión.

Durante un sismo, empezamos a sentirnos estresados, lo cual inevitablemente genera ansiedad, depresión y tristeza. Sin embargo, cuando más solos o nos sentimos agraviados, buscamos a otras personas que nos puedan ayudar, lo cual nos genera un cierto sentido de protección natural. Ante el peligro, liberamos oxitocina, hormona encargada de brindar la sensación de satisfacción, las cuales también hacen que entendamos el dolor de otras personas, nos tranquilizan y despiertan nuestra empatía. Es difícil evitar el estrés tras un sismo, es una experiencia que se vuelve parte de la vida.

De acuerdo con The American Journal of Psychiatry, después de ser expuesto a un trauma severo, los adultos presentan un mayor riesgo de desarrollar reacciones de estrés post traumático crónico y severo. Cuando se tiene un caso de estrés pos traumático, la persona reacciona a la experiencia con miedo y desesperación, revive el evento y trata de evitar por cualquier medio que se le recuerde. Por ello, los servicios de salud mental son de suma importancia para tratar a los afectados por desastres naturales como los terremotos.

Los tres síntomas más comunes que se experimentan después de un terremoto son:

1. Hipersensibilidad al entorno. Cualquier movimiento que antes nos parecía normal, ahora se convierte en una sensación de miedo latente. Se vuelve una reacción inconsciente el tener una mayor percepción de las cosas a las que antes no prestábamos atención.

2. Ansiedad extrema. Dificultad para conciliar o mantener el sueño, irritabilidad, ataques de ira, dificultad para concentrarse y sobresalto repentino y exagerado. También puede haber rigidez muscular y dolores de cabeza.

3. Pensamientos caóticos constantes. La incertidumbre es inevitable así como las ideas de tristeza y desolación. Hay un ir y venir constante del recuerdo de lo ocurrido así como pensamientos sobre lo que pudo pasar o pasará. Hay una preocupación extrema por los nuestros o las imágenes que vemos en los medios.

¿Cómo tratar el estrés post traumático?

– Lo más importante es que la persona se sienta segura con su entorno, por lo que es recomendable que se acerque a un especialista en salud mental o tome terapias.

– Escuchar música suave, hacer actividad física o evitar tener contacto con las imágenes de desastre así como evitar tener conversaciones de angustia con amigos o conocidos es clave para superar el trauma.

– Preparar una mochila de emergencia puede ayudar que uno se sienta más seguro y preparado ante cualquier situación así como hacer lo posible por tener las cosas en orden (aunque siempre hay que tener en mente que nada material importa más que la vida misma)

– Llorar es normal, no te contengas pero trata de no hacerlo de forma prolongada porque sólo provocará malestar. Puedes acompañar el llanto con frases como "siento miedo", "no sabía qué hacer", "me asusté". Es importante liberarlo y que no se quede en el cuerpo.

– Haz ejercicios de respiración: Sujeta tus manos por la espalda, abre el pecho, inhala y exhala haciendo un sonido. Puedes hacer conteos mientras haces esto.