La diferencia entre amar y querer explicada por 'El Principito'

Una lectura obligada que nos ha dejado lecciones de vida invaluables

Por redacción Nueva Mujer

'El Principito' de Antoine de Saint-Exupéry es una de las obras obligadas cuando somos pequeños, pero las lecciones detrás de esta historia perduran en el tiempo y nos hacen más sentido cuando nos enfrentamos a las relaciones interpersonales, cuando tenemos que convivir no sólo con nuestros sentimientos sino con los de alguien más. Una de las lecciones de este libro es la diferencia entre amar y querer. Cuando El Principito está con su rosa, le dice algo que te hará reflexionar.

MÁS: Las 8 frases por las que El Principito siempre será nuestro libro preferido

-Te amo -dijo el Principito

-Yo también te quiero -dijo la rosa

-No es lo mismo -respondió él.

Querer es poseer, es buscar que alguien llene los vacíos que nosotros no hemos podido, querer es adueñarse, hacer propio algo que no nos pertenece. En muchas ocasiones, cuando estamos en pareja, podemos llegar a confundir nuestros sentimientos porque deseamos que alguien nos ame.

MÁS: Cómo comenzar una relación después de mucho tiempo de no tener una

Por el contrario, amar es entender que una persona tiene necesidades, sueños y anhelos propios, que puede compartir con nosotros, pero siempre desearemos su bienestar, plenitud y felicidad. Así lo define esta obra literaria: "Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento".

MÁS: Mitos sobre las relaciones de pareja que debemos romper

En otro de los diálogos, la rosa y el Principito hablan de vivir el amor, cosa que muchas veces nos cuesta trabajo. El pasado, los errores que cometimos, las heridas que dejamos que nos hicieran, nos marca e influyen en cómo vivimos el amor.

Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.

-Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar…

-Ya entendí- dijo la rosa.

-No lo entiendas, vívelo- dijo el Principito.

TE RECOMENDAMOS EN IMÁGENES:

Imagen foto_0000000120170629125302_screen_shot_20170629_at_11.png

Y EN VIDEO:

X