5 buenos hábitos extranjeros que sería genial imitar

Cada país tiene sus normas y sus costumbres pero no estaría mal llevar estos hábitos a cabo para mejorar.

Por Karen Hernández

No se trata de una cuestión de envidia y mucho menos malinchismo, cada país tiene sus pros y sus contras sociales y políticos, así como sus buenas y malas costumbres pero sí de buscar llevar a cabo una serie de conductas que llevan a una buena calidad de vida.

Por supuesto todo depende de cómo se rige cada país y las condiciones que hay en estos, sin embargo no estaría mal intentar implementar, al menos a modo personal, una fusión de buenos hábitos para mejorar ciertos aspectos de nuestra vida.

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Disfrutar "lo dulce de hacer nada" es parte importante de la vida en Italia. Tomarse un momentto para respirar después del almuerzo o de una larga jornada de trabajo es necesario para recuperar energías. Se trata de un hábito de tomar las cosas con calma para olvidarse del estrés y liberar la mente. Dicen los italianos: "chi va piano, va sano e va lontano", que significa, "quien va con calma, tendrá salud y llegará lejos". ¡Se vale tomar un descanso!

Mientras que en la cocina occidental servimos el platillo principal y los acompañamientos en un sólo plato (y en grandes porciones), en Japón, se sirven varios platillos y aunque de entrada parezca ser demasiado, en realidad se trata de una ilusión óptica. ya que las porciones de cada uno son pequeñas. Esto no quiere decir que todos se conformen con poco y que mueran de hambre después, pues cada porción tiene los nutrientes necesarios para satisfacer a tu cuerpo. Los japoneses tienden a comer muchos hidratos pero pocas grasas, por eso sus porciones cuentan con mucho arroz, verduras y pescados. Así que sí, llevar una buena alimentación es base para estar bien por dentro y por fuera.  

Pensar sostenible es muy importante hoy en día y alemania es uno de los países más ecológicos de Europa. Aquí se tiene una fuerte cultura del reciclaje y la obligación de separar la basura en contenedores orgánicos, inorgánicos y por tipo de envase, se ha convertido en un hábito para sus ciudadanos. Además, todos los envases se lavan antes de tirarlos para evitar malos olores, pues el recolector pasa una vez a la semana. Una casa puede tener hasta 5 contenedores de basura. En los supermercados no hay bolsas de plástico y hay máquinas dispesoras que recolectan envases y que proporcionan una compensación económica por botella. ¡Sería genial tener de esas en este lado del mundo! Mientras tanto, puedes adoptar medidas de reciclaje en casa como separar la basura o usar vidrios en vez de desechables. 

Para los holandeses la conciliación entre el trabajo y la familia es vital, por ello aplican la filosofía "trabaja para vivir, no vivas para trabajar". Aquí la mayoría trabaja 4 días a la semana y y además del fin de semana, tienen un día entre semana para darse un respiro con la familia o hacer actividades extra. Hay bastante flexibilidad laboral, especialmente cuando se trata de enfermedades o emergencias familiares; además las empresas apoyan el "home office", de tal modo que los empleados son más productivos. Aún si en tu país no hay esta flexibilidad laboral, siempre hay que buscar tiempo para hacer lo que te gusta y hacer espacio para la familia.

Las escuelas tienen la filosofía de no dejar tareas en exceso a los niños pues consideran que el cerebro necesita descando para poder rendir, a cambio de eso a los niños se les inculca el hábito de la lectura. Pero en Finlandia, la educación es gratuita y personalizada por ello, los niños tienen más oportunidades de aprender y mejorar día a día, no hay escuelas privadas y todas tienen el el mismo nivel, lo cual hace posible que se junten niños con diferentes realidades sociales. Los profesores se preparan arduamente y llegan a tener más prestigio que un médico.(Finnish National Board of Education).  

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