5 formas en las que la resiliencia te acerca a la felicidad

La actitud que tomamos frente a un problema es lo que nos hace ponernos de pie o seguir cayendo pero si pones en práctica estos puntos, lograrás ser más feliz.

Por Karen Hernández

La resiliencia es la capacidad que tenemos los seres humanos para recuperarnos de esos momentos difíciles que nos aquejan. Esto no es sólo una habilidad en nuestro haber, sino una de las cualidades más poderosas que nos hace superar los problemas y avanzar. Pero aunque dicha cualidad es más fuerte en unas personas que en otras, no es imposible desarrollarla  

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Las personas que son resilentes tienen un pensamiento  realista, empático y acertivo, tienden menos a caer en exageraciones y son menos impusivos con respecto a sus decisiones ya que controlan sus emociones y permanecen más centrados ante los momentos de crisis.  ¿Pero cómo es que la resiliencia es el camino a la felicidad?

1. Saber enfrentar. Se autoanalizan de modo que detectan dónde está el problema, el cual en muchas ocasiones puede estar en el interior, más que en el exterior. Dejar ir en vez de darle vueltas al asunto es una cualidad fundamental de los resilentes y en vez de culparse, se enfocan en resolver los problemas. 

2. Tener una visión más clara de las cosas.  Su perspectiva del mundo es más amplia, es decir que no se enfocan en los obstáculos sino en lo que hay detrás de ellos. Esto les permite tomar mejores decisiones lejos de precipitaciones. Esto les permite estar centradas y tranquilas ante una situación de caos y confusión inesperada.

3. Vivir el presente. Los resilentes no se detienen a darle vueltas al pasado, ni tampoco al futuro. Su fuerte está en el presente y es lo que pueden hacer aquí y ahora, lo que les permitirá avanzar.  Esta característica viene acompañada de un optimismo realista ya que a pesar de que saben que existen ciertos aspectos de la realidad que son inevitables, piensan en la parte buena de las cosas en ese momento y en lo bueno que puede pasar al día siguiente sin caer en 'sueños guajiros' o fantasías. 

4. Manejar las emociones. "Pienso luego siento"; los resilentes son capaces de dominar sus pensamientos y tener un mayor control sobre sus emociones, son menos impulsivos y no se dejan llevar por cargas negativas ni en transmitir negatividad. 

5.  Confíar en uno mismo y automotivarse. La resiliencia permite reconocer el valor propio, las fortalezas y las debilidades para superar la adversidad ("creer el poder"). Esta permite tomar los retos como oportunidades y aprender de los errores para no caer en patrones. 

 

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