5 razones por las que iluminar mandalas se convertirá en tu mejor terapia

Iluminar siempre ha sido tan divertido, no dejes de hacerlo nunca

Por Andrea Sánchez

Desde hace algunos años comencé a iluminar mandalas y a comprar libros para iluminar 'de adultos' y lo escribo así, entrecomillado, porque la única diferencia es que no son de dibujos animados, aunque no tendría problema en comprarme uno de 'Gravity Falls'.

Iluminar mandalas se ha vuelto parte de mi rutina de relajación y hoy quiero compartir con ustedes, socias de Nueva Mujer, las razones por las que llevar a cabo esta actividad es una extraordinaria terapia.

Espera, ¿qué es un mandala? Verán, se trata de formas o 'círculos sagrados' que se han utilizado como representaciones artísticas y religiosas en diversas culturas antiguas. Representan el todo, el equilibrio, el centro y lo divino. Son herramientas que ayudan a conectar la mente con el inconsciente.

DESCUBRE MÁS:

Te ayudan a relajarte

En serio, aunque a primera vista son formas muy impotentes o complejas, comenzar a dar las primeras pinceladas de color te introducirá en un viaje, querrás que quede precioso y te concentrarás sólo en la figura que tienes frente a ti y en nada más.

Practicarás tu paciencia

Dependiendo del libro o los diseños que descargues en internet, los detalles serán increíbles y sí, debes iluminar cada espacio en blanco,. Hacerlo y no morir en el intento pondrá a prueba tu paciencia, te garantizo que después de unos cuantos mandalas será menos impaciente.

Descansarás más y mejor

Otro de los efectos de los mandalas en tu vida es que servirán para eliminar las ansías y el estrés. Si usas colores tranquilos a la hora de iluminar será más fácil que descanses y te relajes. De acuerdo a un estudio publicado por The Telegraph, aplicar las teorías básicas del color a la hora de iluminar puede ser muy beneficio.

Encontrarás mejores soluciones a tus problemas

No estoy diciendo que solucionarán tu vida, sólo que al iluminar tu mente se liberará, dejarás de darle vueltas a ciertos asuntos y, cuando menos lo esperes, la posible solución a eso que te daba vueltas en al cabeza llegará.

Aprendes a soltar

Es quizá uno de los puntos que te tomará más tiempo. No hace mucho la directora editorial de Nueva Mujer me compartió algo que a su vez alguien que está muy metido en la meditación, el yoga e iluminar mandalas le dijo. 'Una vez que termines un mandala, rómpelo'. Esa es una forma de enseñarte a solar y aceptar que muchas cosas no son eternas. Algo en lo que te esforzaste desaparece así, sin más.