5 alimentos que tú amas pero nunca debes darle a tu perro

En grandes cantidades podrían resultar mortales

Por Andrea Sánchez

La cara de nuestros cachorros cuando estamos comiendo algo y quieren que lo compartamos con ellos nos puede matar de amor, pero lo que tú estás comiendo podría causarle una enfermedad y nadie quiere ver a su mejor amigo enfermo. Más aun porque ellos no pueden decirlos qué les duele o cómo podemos ayudarlos.

El principio básico para que tu perro no se enferme es darle una dieta variada que no incluya sólo croquetas. Puedes darle muchos alimentos, siempre y cuando sea con moderación. A continuación te presentamos los 5 alimentos que no debes darle a tu perro.

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Una de las cosas más deliciosas del mundo por desgracia no puede ser degustada por tu perro. El chocolate contiene teobromina, sustancia que puede provocarle diarrea, hiperactividad y en casos muy extremos un paro cardiaco.

No sabemos cómo es posible que haya personas a las que les parezca gracioso emborrachar a sus mascotas. Las bebidas alcohólicas contiene etanol, sustancia que puede ser mortal para los perros si se consume en grandes cantidades. Cuando tu mascota consume alcohol su sistema nervioso se altera, puede presentar problemas para respirar y cambios en su comportamiento.

Los perros no cuentan con la enzima encargada de digerir la lactosa, motivo por el que pueden presentar diarrea, vómito y otros problemas intestinales cuando la consumen. Evita darle este alimento pues aunque no es mortal, tendrá muchos malestares y tú serás la persona que deberá limpiar sus gracias.

Seamos honestos ¿quién le da su mascota estos dos ingredientes en cantidades industriales? La respuesta es un poco obvia; sólo toma en cuenta que estos dos alimentos le pueden provocar anemia pues la cebolla contiene disuadidos mismos que dañan sus glóbulos rojos.

Para nuestro cuerpo el aguacate es una fuente de aceites naturales esenciales, pero en nuestra mascota puede ser tóxico. Los aguacates pueden causarle vómito y en casos extremos pancreatitis.

El consumo de estas dos delicias puede causarle a tu perro daños intestinales, insuficiencia renal y algunos problemas relacionados con los riñones.