7 escenas de terror (ilustradas) que vivimos en la temporada de fiestas

Entre fiestas, reuniones, intercambios navideños y música de campanitas, estamos seguras de que estás a punto de volverte loca. ¿Te identificas con alguna?

Por Karen Hernández

Ilustraciones Karen Hernández

La temporada navideña está llena de situaciones extremas que ponen a prueba nuestra agilidad física y salud mental. Y es que el espíritu de la temporada va más allá de hacer una bonita lista de deseos y propósitos que seguramente no se cumplirán (Grinch Mode On) . 

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Pero seamos honestas, en el último mes del año abunda el tráfico vehícular, gente desquiciada luchando por regalos en los centros comerciales -al mero estilo "El Regalo Prometido"-, visitas de familiares que invaden tu espacio personal y sí, mucho pero mucho Mariaha Carey, Mi Pobre Angelito y cascabeles por doquier.

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El último mes del año (es decir, diciembre y parte de noviembre), parece tener un incremento de peatones y conductores que convierten la vía pública en zona de desastre (más de lo usual). Todo mundo está tan vuelto loco por la temporada, que pasa la mayor parte del tiempo en la calle o desplazándose de un lugar a otro en busca de diversión y el regalo perfecto. Y sí, todo el mundo tiene más prisa que de costumbre por llegar a sus destinos, provocando un tráfico de los mil demonios y un dolor de cabeza asegurado.

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No importa si estás en el supermercado, comprando calcetines en el centro comercial o esperando tu comida en tu restaurante favorito, las campanitas y los cascabeles navideño, te perseguirán hasta el fin de los tiempos.  Lo peor es cuando, inconscientemente, comienzas a tararear. Y sí, terminarás agregando a Mariah Carey y su "All I Want For Christmas is You" a tus listas de Spotify o Youtube para escucharlas durante la cena navideña. 

 

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Los intercambios navideños pueden ser un verdadero dolor de cabeza, especialmente cuando todos tus grupos sociales y familiares deciden hacer uno. Siempre pasa que todos levantan la mano para hacer uno y al final, nadie se pone de acuerdo. La tortura viene cuando tienes que hacer intercambio en la oficina o cuando te toca alguien indeseable o que ni conoces (aquí te dejamos algunas recomendaciones para la oficina y para darle al que no sabes qué regalarle). Lo peor es que, justo cuando uno cree que tiene el regalo perfecto, lo sorprenden con lo más feo del estante. 

 

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El beso bajo el muérdago es una tradición milenaria de buena fortuna. Se cree que las parejas deben besarse cuando se encuentren debajo de esta planta para atraer salud, fertilidad y posibilidades de compromiso. Claro, habemos quienes nos quedamos con el muérdago para nosotras solas, y luego viene la pregunta incómoda en la cena "¿y el novio para cuándo?". No el año pasado, no este año y quizá el que viene, tampoco (o si). Mientras haya chocolates bajo el árbol, no hay problema. 

 

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Sobrevivir a la cena Navideña es quizá la tarea más difícil de la temporada. Es esa noche (o noches) cuando vienen los parientes lejanos que no sabíamos que existían, y encima, llegan con una docena de hijos. Es también la noche donde tienes que sentarte junto a esa prima que siempre te está criticando, o la tía que quiere corregirte y aconsejarte de todo en la vida. Todo el mundo habla y lo único que llega a tus oídos es un "wa wa wa" (como la maestra de Charlie Brown). Eso sí, es imposible escaparse de las preguntas y las pláticas incómodas, con y sin galán. 

 

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El fin de año está repleto de rituales y supersticiones para atraer el amor y el dinero en el año que comienza. El problema viene cuando hay que elegir destino; ¿quieres encontrar al amor de tu vida o conseguir una fortuna? ¡Deja que tu ropa interior se encargue de eso! 

 

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 Como dije en el punto anterior, la temporada está llena de rituales y supersticiones que se hacen más fuertes en la noche de Año Nuevo. La odisea comienza cuando debes elegir los rituales que vas a hacer. Aquí, la situación va más allá de pedirle a tu ropa interior dinero y amor. Durante la noche del año viejo es importante preparar un sin fin de objetos para recibir el año que comienza, con el pie derecho. Esto incluye escobas, cubetas con agua, plantas, maletas y todo lo que tengas en tu alacena o armario. Hay que saber apreovechar las doce campanadas para pedir viajes, trabajo, salud, buena suerte y todo lo que quieras tener durante el año. Así que, ve puliendo tu destreza y multitasking.