Los 10 mandamientos para sobrevivir a los intercambios navideños

No sufras, estos tips te ayudarán a salir victoriosa en la temporada navideña.

Por Andrea Sánchez

Llegó diciembre y con él la posibilidad de dar regalos y recibir unos cuantos más. Los intercambios navideños con la familia, los amigos y los compañeros de trabajo se vuelven una constante y a veces parece imposible sobrevivir y salir victoriosa, por eso aquí van los diez mandamientos para que no se conviertan en un dolor de cabeza.

No importa que sea con tu familia o con la familia, hacerlo te permitirá tener un monto establecido que se deberá respetar por todos.

Si ya aceptaste el monto, deberás cubrirlo, nada de dar regalos que a ti te hayan dado en años anteriores y que no fueron de tu agrado. Es de mal gusto.

Muchas veces decimos que sí sin pensar que diciembre es una época con muchos gastos. Aunque te sientas presionada, evalúa si tu bolsillo soportará todos los gastos.

Si has decidido entrar estarás consciente que te puede tocar ese compañero que no te agrada tanto, tu jefe o alguien con quien no tienes tanta confianza. Sin importar nada, seguirás adelante.

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Cuando el intercambio es en casa, con las personas que quieres, puede ser una opción, pero si se trata del intercambio de trabajo, piensa lo incómodo que puede resultar al momento de que la otra persona abra el regalo frente a todos.

A menos que sea un intercambio temático, evitarás a toda costa dar ropa interior, es de mal gusto y se puede prestar a malos entendidos.

Cuando deciden hacer una lista de deseos, con las cosas que quieren recibir, muchos tendemos a pedir cosas difíciles de conseguir o que exceden el presupuesto acordado, evita hacer esto pues podría resultar un problema para la persona que te obsequiará en el intercambio.

No tiene que ser nada del otro mundo, pero considera hacer algo con muy buena presentación, de esta forma el regalo será más especial para quien lo reciba.

A menos que la persona así lo haya solicitado, dar tarjetas es impersonal y poco dedicado. Si la persona lo pidió, procura entregar una tarjeta con buenos deseos, eso lo hará sentir especial.

Suena obvio, pero muchas veces por el ritmo de vida ajetreado, puedes llegar a olvidar el regalo y no hay nada más terrible para la persona quete tocó, un descuido de esta naturaleza.