Esto también pasará: el secreto para disfrutar la vida incluso en los momentos difíciles

Dicen que "no hay mal que dure 100 años", así que no te desanimes en los momentos de dificultad y aprende a disfrutar la vida

Paola Beléndez, recuperada de diversos trastornos de alimentación, alcoholismo y otros males que la aquejaban, sintió un fuerte llamado para dedicarse en cuerpo y alma a guiar a las personas a encontrar su verdadero potencial y la sanación dentro de ellos mismos. Esta es una de sus reflexiones:

Todo pasa y, pase lo que pase, no pasa nada, así que ¿para qué seguir peleando? Cuánto quisiéramos que aquellos momentos en los que somos tan felices duraran para siempre: aquellos momentos en los que nos sentimos completamente plenos, confiados, llenos de fe, seguros de nosotros mismos, en los que admiramos a las personas que somos; aquellos momentos en los que estamos enamorados, en los que somos tan felices que nos resulta completamente natural apreciar la belleza de las flores, disfrutar de una tarde soleada, agradecer todas las bendiciones que tenemos y creemos que la vida es simplemente maravillosa.

 

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Pero, a quién no le ha pasado que justo cuando todo va de maravilla, de repente, como por arte de magia, todo cambia, y ese entusiasmo se convierte en apatía, poco a poco la fe se convierte en desesperanza, la paz empieza a desaparecer y el estrés se apodera de nosotros, y nos cuesta trabajo ver las cosas hermosas de la vida.

Después de un periodo de total enamoramiento, de repente, empezamos a ver toda la oscuridad de nuestra pareja y esas mariposas se van. Un día amamos, un día odiamos. Un día nos vemos al espejo y nos encanta lo que se refleja, al día siguiente queremos ser todo menos la imagen que aparece en ese mismo espejo. Un día, ese trabajo que nos encantaba, deja de ser tan interesante y se vuelve aburrido.

Si nos damos cuenta, todo en la vida pasa; nadie se ha quedado un año en estado de euforia absoluta, así como es muy difícil que alguien permanezca enojado doscientos días seguidos. Lo único que no cambia es el cambio mismo, cada momento de nuestras vidas ha pasado y nunca jamás regresará, aunque tratemos de aferrarnos a él. Aunque tratemos de aferrarnos a la euforia, pasará, aunque tratemos de resistirnos a la tristeza, llegará y tal como siempre ha sido, todo en tu vida pasará.

Este fenómeno es descrito de manera perfecta por la Ley del Ritmo:

«Hay siempre una acción y una reacción; un avance y un retroceso; una elevación y un hundimiento; un incremento y un decremento manifestados en todas las partes y fenómenos del Universo. La noche sigue al día, y el día a la noche. El péndulo oscila de verano a invierno, y entonces da vuelta de nuevo».
 (Kybalion)

Es así que conforme entendamos la impermanencia de todo, la próxima vez que estemos eufóricamente felices podremos recordar que ese momento pasará y cuando entremos a un momento de oscuridad absoluta sabremos que también pasará y que, además, esa oscuridad se convertirá en un sagrado motor de nuestras vidas porque la oscuridad nos mueve una vez más a buscar la luz, la felicidad, la sonrisa y la celebración.

Comenzamos a entender y a integrar la polaridad en nuestras vidas como algo completamente natural. Y así podemos pararnos en el lugar del testigo y observar los ciclos de nuestra vida con la naturalidad con la que observamos la marea subir y bajar. Teniendo la certeza de que esto también pasará.

Este texto fue extraído, con autorización, del libro 'Volar despierta' de Paola Beléndez. Si tienes alguna historia, vivencia o simplemente algo que quieras compartir, envíalo a nuestro e-mail nuevamujer@publimetro.com