La espiritualidad en tiempos de depresión, cuando el problema debe ser expuesto

La salud y la vida espiritual están íntimamente relacionadas, por la asombrosa unidad del ser humano, en sus dimensiones física, psíquica y espiritual.

Mucho se ha dicho que guardarse para sí mismo todos los problemas y las preocupaciones por las que pasamos resulta negativo porque esta acumulación repercute en las malas actitudes que llevan a casos tan lamentables como es el suicidio.

Pero este es un criterio que también lo comparte Yolanda Basantes, directora del Proyecto Arriba Ánimo, Motivándote a Vivirque tras tres años de mantener un contacto directo con familias, mujeres, jóvenes, entre otras personas que afrontan delicados problemas como consumo de drogas, alcolismo, adicciones, violencia intrafamiliar, etc, recalca que un ingrediente básico de recuperar la confianza en uno mismo es a través de la espiritualidad. 

"Los couch te van a eleva el ego sin importar cómo lo hagas pero nosotros queremos enfocarnos al bienestar propio y al bienestar en comunidad. A que independientemente de pertenecer a una religión, creas en que no estás solo y hay una fuerza infinita que te impulsa", detalla.

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Según Basantes, tal vez es hora de prestarle más atención a aquello que nos hace feliz.

"A veces todo lo que necesita hacer para estar bien consigo mismo es mirar la vida un poco diferente, ajustando su forma de pensar y dejándose llevar por la serenidad. Podría aprender a vivir sin tanto afán por las cosas materiales, asistir a certámenes que sean de su agrado; de pronto viajar e incluso disfrutar de una buena cena", acota.

Yolanda tuvo la gran idea de apoyar a todas las personas para que puedan reflexionar sobre su vida y manejar los problemas. Ella junto a un grupo de amigos realizan eventos para elevar el autoestima así como aprender a perdonar, entre otros temas y sugiere que las personas pueden dedicarse a hacer aquellas cosas sencillas que, por culpa del trabajo o de la rutina, jamás realiza.

Debe considerar que lo primordial en su vida es sacar un tiempo para consentirse y dejar a un lado los negocios o los excesivos compromisos que siempre está obligado a cumplir. No es que deje de ser trabajador, ni que se vuelva un irresponsable sino optar por su salud, renueve su espíritu y, por qué no, transforme esos esquemas mentales que ha mantenido a lo largo de su vida y que en este momento no le satisfacen.