Kate Moss: la reina del London Style

Acostumbramos verla en portadas de revistas, desfiles y campañas publicitarias desde que debutó con sólo 14 años. Hoy, recién cumplidos los 40, la modelo inglesa encabeza la campaña de Rimmel, marca de cosméticos que debuta en Chile de la mano de Farmacias Ahumada. Ícono del Street Style, Kate Moss sabe no sólo mantenerse vigente, sino estar siempre en primera línea.

Por Alexandra Gallegos Andrejkovic.

Hagamos un flashback. Finales de los 80 y principios de la década de 1990. En las revistas femeninas, la publicidad y las pasarelas las reinas eran las súper modelos curvilíneas y despampanantes, del tipo Cindy Crawford, Elle MacPherson, Linda Evangelista, Claudia Schiffer o Naomi Campbell. Y en este escenario asomó una joven de 14 años que, a priori, parecía casi insignificante y sin ninguna posibilidad de destacar. Menuda, frágil, de mirada pícara y apenas 1 metro 70 de estatura, nadie esperaba el impresionante desempeño que tendría ante las cámaras. Era Kate Moss, una joven inglesa de 14 años que en 1988 se asomó al mundo de la moda, convirtiéndose en la reina por más de 25 años.
Hija de Linda Rosina y Peter Edward Moss, Catherine Ann 'Kate' Moss nació el 14 de enero de 1974 en Croydon, Greater London. Ese 1988, la fundadora de la agencia Storm Model Management, Sarah Doukas, la vio casualmente en el aeropuerto JFK de Nueva York, donde Kate se encontraba tras volver de vacaciones en Bahamas. Acostumbrada a descubrir belleza donde otros no la veían, la encontró diferente, quiso darle una oportunidad…, y su intuición no falló.
Tal como un día pasó con Twiggy, Kate Moss revolucionó el mundo de la moda de forma meteórica cumpliendo un papel casi de "anti-supermodelo", siempre con su sello personal.
¿Cómo consiguió fama tan rápidamente? Gracias a personas y marcas que creyeron en ella, y obviamente a ese espíritu rebelde que siempre la ha mantenido no sólo en las revistas de moda, sino también llenando páginas y páginas de prensa sensacionalista con sus escándalos. Firmas como Versace influyeron en su despegue, pero fue Calvin Klein quien le dio el empujón necesario para triunfar, gracias a un contrato millonario y exclusivo por una campaña de jeans que todavía está en la memoria de muchos.
Desde la década del 90 no ha parado; con aciertos y equivocaciones ha conseguido mantener su nombre ligado a las más grandes marcas de la moda y la belleza, convirtiéndose en un ícono y engrosando su currículo con trabajos para firmas como Mango, Kérastase, Rimmel, Roberto Cavalli, St. Tropez, Longchamp o Burberry, entre otras.
Y ha demostrado que ella es mucho más que una modelo; de hecho también ha probado suerte como diseñadora, por ejemplo, para Topshop, con quienes desarrolló colecciones del 2007 al 2010, y que este 2014 volverá a repetir.

La modelo "normal"
Todo lo que usa Kate marca tendencia. Así ha sido siempre. Sus looks preferidos, por lejos, son el bohemio y el roquero, que sabe combinar a la perfección para conseguir un equilibrio envidiable. Además, ha impuesto outfits que hoy son imprescindibles de todas las mujeres, desde los más básicos hasta algunos más rebuscados. Por ejemplo, a ella le "debemos" la dupla pitillos-blazer (que ya lleva más de dos años como tendencia), el animal print (ella lo usa en todo, desde un bikini hasta abrigos y pantalones), los anteojos de sol en pleno invierno, y las botas hasta la rodilla. Hoy, a sus 40 años, sigue marcando estilo como ninguna otra celebrity. Mike Figgis, director de un corto protagonizado por Kate, reconoció haber quedado seducido por su encanto, el que resumió con estas palabras: "mientras un abrigo llevado por cualquier persona es simplemente un abrigo, un abrigo sobre Kate Moss se convierte por arte de magia en algo que quieres tener y ponerte".
Lo mismo sucede con sus apariciones en alfombras rojas. Si bien mucho se ha comentado siempre que es amante de las fiestas y la vida bohemia, sus apariciones en eventos oficiales no son muchos. Y por eso cuando lo hace es foco de flashes y cámaras, porque siempre se las arregla para impactar. ¿Su favorito para los outfits nocturnos? El negro, ya sea en versión Little Black Dress, encaje o eventualmente algún vestido largo más dramático. Casi siempre, eso sí, acompañados por sus zapatos "So Kate", ese modelo de charol negro y 12 centímetros de taco aguja que Christian Louboutin diseñó inspirándose en ella…
¿Qué más podemos decir de Kate? Fumadora empedernida y astuta, nunca ha sido de grandes declaraciones ni múltiples entrevistas. De hecho son poquísimas las veces que ha dado entrevistas extensas o en profundidad, demostrando que revela poco porque lo importante es lo que no dice. Es tan astuta que ha sobrevivido en el negocio mucho más que sus contemporáneas, trascendiendo de lo que se puede definir como "monótonas tareas de modelo", hasta convertirse en algo más parecido a una rock star. Y lo mejor es que Kate Moss evolucionó frente a todos, en su faceta más pública, generando un vínculo con la gente muy inusual entre las modelos. Tan inusual que incluso fue "perdonada" cuando el 2005 fue fotografiada supuestamente aspirando cocaína; es decir, en vez de acabar con su carrera y su fama, la reputación de la británica subió como la espuma.
Quienes la conocen aseguran que Moss es igual de fascinante en persona que tras las cámaras; como escribió el periodista Guy Trebayl en la revista Rolling Stone de mayo de 2013 –donde fue portada con el titular "Rebelde Kate. Una roquera que rompe esquemas– "le gusta reírse de sí misma, ofrece un bocado de su comida y al reír echa atrás la cabeza sobre la espalda con una carcajada fácil y femenina". Juergen Teller, fotógrafo alemán de una campaña de la firma Marc Jacobs, señaló que "su éxito no tiene que ver con cómo fotografía; creo que se trata más de cómo es en persona. Es un fenómeno asombroso, sí, pero incluso más. Es un espíritu libre, tiene una cualidad animal, algo que la hace hipnotizante. Tiene pleno control de su destino. En lugar de ser una modelo que llega y dice 'hago lo que quieras', ella es alguien con mucha fuerza, y además consigue transmitirla. Y, por cierto, es divertidísima". Wow. Con esa descripción se entiende por qué tiene a medio mundo a sus pies.
Si hablamos de belleza, la suya no es clásica, pero sí tremendamente sugerente y atractiva. Sus ojos son enormes, los pómulos altos marcan una fuerte mandíbula y además le otorgan a su cara un indescifrable carácter étnico. ¿Sabías que su boca ha sido definida como "perfecta"? Todo porque tiene el labio superior más grueso que el inferior, lo que a su juicio es su rasgo "más reconocible". Pero bueno. Sea lo que sea lo que en definitiva la hace distinta –su actitud punk, el espíritu rebelde o ese gesto casi adolescente– lo cierto es que ha sido la imagen preferida para diseñadores de la talla de Alexander McQueen y John Galliano, además de un nombre irremplazable en los desfiles de Dior y Chanel.
Su vida privada, de privada, tiene bien poco. Junto a Johnny Depp, con quien llegó a comprometerse, fueron una de las parejas de los noventa más mediáticas (de 1994 a 1998). Su relación no funcionó, como tampoco la que tuvo con el cantante Pete Doherty. Esa fue la etapa llena de excesos y polémicas, cuando algunas marcas pusieron fin a sus contratos, aunque otras la apoyaron en todo momento. Ella pidió perdón y entró en un centro de rehabilitación. Meses después retomó con éxito las riendas de su carrera profesional. Otra de sus relaciones más estables fue la que tuvo con el editor Jefferson Hack (del 2001 al 2004), padre de su hija Lila Grace, nacida en 2002. Aunque quien la enamoró por completo fue el guitarrista del grupo The Kills, Jamie Hince, con quien se casó el 1 de julio de 2011 vestida con un diseño de John Galliano.
Según su biógrafa Françoise-Marie Santucci –autora del libro "Kate Moss"– el misterio de la modelo, una de las mujeres más imitadas del mundo, es que se ve "humana". "A Giselle Bundchen o Heidi Klum las vemos inalcanzables, pero a ella no. En el fondo, creemos que la ropa que viste puede quedarnos igual de bien".

 

Rimmel y Kate

Desde septiembre de 2001 tiene este contrato exclusivo, a nivel mundial, con la marca Rimmel, la que ha confesado usar desde que era una adolescente. ¿Por qué ser ella el rostro? Nacida y criada en Londres, Kate es la quintaesencia de una mujer de Londres, aunque su estilo de vida y su profesión hacen que sea internacional. It Girl aspiracional pero a la vez muy asequible, con un estilo personal y peculiar. Por ello es la imagen perfecta para representar la esencia de Rimmel London, por su filosofía de no establecer reglas, menos todavía en belleza.
Hoy la relación entre Kate Moss y Rimmel es una de las más potentes del mundo de la belleza; su conocimiento de la moda lo extrapola al de los cosméticos de la marca, creando los tonos frescos y urbanos de The London Look.

Frases célebres
* "No era la chica más guapa de la clase. No tenía pecho, tenía las piernas cortas, dientes separados. Desde luego nunca pensé que tuviera madera de modelo. Ahora sí creo que mi imagen es buena. Pero nunca me he visto como alguien sexy, o como alguien que podría gustar a los chicos", (Vanity Fair).
* "Nada sabe tan bien como ser delgada", (revista WWD, 2009).
* "Nunca te lamentes, nunca des explicaciones", cita que aprendió durante los cuatro años que estuvo con Johnny Depp, según contó en Vanity Fair.
* "En una sesión fotográfica soy completamente consciente de todo. Aún cuando me están maquillando y no puedo ver lo que hacen, sé cómo me veo, lo puedo sentir. Sé cómo componerme a mí misma", (revista Allure).
* "Sé que suena cursi, pero creo que si eres bella por dentro, realmente se reflejará en lo exterior" (revista WWD).
* "La gente cree que para alcanzar el éxito basta con una cara bonita. Pero se equivocan. Es fácil ser masticado y luego escupido. Tienes que saber cómo moverte en el juego para mantenerte en él", (diario The Telegraph).
* "Todo lo que quiero en esta vida es jamás sentirme aburrida", (edición de diciembre de 2013 de Playboy).
* "No te disfraces. No luzcas un look completo de pasarela. Eso no le sienta bien ni a una modelo".