Jessica Anderson, reina de las olas chilenas: Con el surf en las venas

No sólo su belleza llama la atención; Jessica es una de las exponentes femeninas más destacadas del surf en Chile. A sus 22 años ha sido 4 veces la mejor del país en su categoría, no temiendo al desafío de llegar algún día en ser la primera chilena, compitiendo en las ligas mayores de la disciplina.

Por Claudia Tapia. Fotografías: Cole Anderson. Agradecimientos a tienda Adrenalin / Rusty.

Una vida entera frente a las olas es la que ha llevado siempre Jessica Anderson en las costas de la Sexta Región. Sus padres son surfistas, y una de sus razones para decidirse a dejar Estados Unidos hace 30 años fueron las impactantes olas con que se encontraron en Pichilemu, justo cuando realizaban un trabajo social en Chile. Es en el seno de esta familia que la deportista creció y dónde descubrió el placer de domar a su antojo las orillas del mar.

Pese a la falta de profesionalismo que caracterizaba al surf nacional durante su niñez, no se desmotivó y siguió creciendo en la disciplina. A los 10 años sus padres ya la inscribían en los campeonatos locales para que le perdiera el temor al mar. El surf terminó por ser su máximo placer, dándose cuenta que le quería dedicar el 100% de su tiempo.

Y su sueño se ha ido haciendo realidad, pues ya cuenta con los auspicios necesarios para poder vivir del deporte. Es uno de los rostros de la reconocida marca Rusty –que en Chile distribuye la tienda Adrenalin– y miembro insigne del Team VTR. Una imagen con resultados, y con muchas ganas de seguir creciendo para llegar a la cima del surf mundial.

Tus papás son norteamericanos, ¿cómo o por qué decidieron dejar su hogar en Estados Unidos para establecerse en Chile?

Mis papás son parte de una organización misionera cristiana y llegaron a Chile a trabajar. Pero como ambos surfeaban, un día escucharon hablar de Pichilemu, lo conocieron y quedaron tan fascinados que empezaron a venir todos los fines de semana. En ese tiempo era súper difícil el camino y complicado llegar, pero igual venían. Al final mi papá se enamoró tanto del lugar que decidió quedarse definitivamente.

¿Naciste acá?

No, en Estados Unidos. Mis papás estaban acá mientras mi mamá estaba embarazada y luego se devolvieron un tiempo corto. Me tuvo allá, pero regresaron a Chile cuando yo tenía 7 meses.

¿Es cierto que cuando chica te daba susto el mar?

La verdad es que le tenía mucho miedo, demasiado respeto. Me aterrorizaba tener que meterme donde las olas eran más grandes, al lugar donde se metían los que realmente surfeaban. Por lo mismo, me quedé pegada como 3 años en la orilla. Además acá en Pichilemu el mar es fuerte, en otros lados es más suave. Como el mar era brusco y me daba terror, a veces salía llorando de las sesiones (ríe avergonzada).

¿Cómo se produjo ese cambio?

De a poquito fui venciendo el miedo. Pero me costó harto hasta entrar más adentro del mar…

¿A qué edad te pudiste meter ya sin tanto miedo?

Como a los 14. Igual fue bueno, porque en un principio, cuando estaba aprendiendo, mis papás me inscribían en los campeonatos aunque estuviera recién empezando. Me iba pésimo (ríe), pero eso me ayudaba a tener menos miedo y más confianza.

¿Cuándo decidiste hacerte profesional?

Mira, es que nunca fue una meta, en verdad. Yo surfeaba y me encantaba competir. Y cuando me empezó a ir bien, se me acercó mi auspiciador Rusty, con el que sigo hasta el día de hoy. Cuando me quisieron auspiciar lo encontré genial. Nunca me imaginé que me iba a tocar algo así.

¿Por qué?

Es que nunca hice surf buscando ser profesional; lo hacía porque me encantaba. Lo que pasa es que me pude transformar en profesional porque Rusty me auspició. Luego de eso fue cambiando mi visión del surf, lo vi como un trabajo. Sin embargo, creo que si no te gusta, no te encanta, como sucede en mi caso, y te metes en el ámbito profesional, lo vas a empezar a pasar muy mal, porque es sacrificado. Yo encuentro demasiado increíble vivir de esto, que sea mi profesión y que me paguen por hacerla.

¿Cuántos títulos nacionales ya llevas?

Cuatro; el 2006, 2007, 2009 y 2010. En los últimos dos años (2011 y 2012) he quedado en segundo lugar.

PURO POWER

Pese a que ha avanzado la competencia femenina, Chile podría obtener aún mejores lugares internacionales si existieran más auspicios. Jessica está convencida que con más apoyo económico se podría llegar a ser una potencia mundial de la disciplina.

¿Siguen siendo pocas las mujeres surfistas en Chile?

En estos últimos 4 años el crecimiento de las mujeres en el surf ha sido explosivo. Ahora todos los años se hacen 2 eventos exclusivos de mujeres. Uno es de ellos es de mi auspiciador, Rusty, y vienen surfistas de todo Chile a competir.

Y en el ámbito profesional, ¿también son hartas?

Sí, antes era muy pocas. Ahora no.

¿Qué falta para que crezcamos internacionalmente en el surf? ¿Apoyo económico?

Creo que sí, que las empresas auspicien los eventos a los que uno quiere ir.

¿Chile Deportes ayuda a los surfistas profesionales?

No, súper poco. El Gobierno no auspicia tanto; las marcas son las que están apoyando harto. Piensa que yo no trabajo en nada más, ellos me ayudan en todo.

¿Qué habilidades tiene que tener una surfista?

Tener mucha fuerza en los brazos, porque hay que remar harto. La gente cree que porque sabe hacer skate o snowboard, puede hacer surf, pero no es así. El surf es mucho brazo, ya que debes remar con toda tu fuerza para poder agarrar la ola a tiempo y pararte. Hay que tener muy fuertes las extremidades, por eso los ejercicios de natación sirven.

¿Cuál es tu rutina para mantenerte en forma y ser más competitiva?

Estoy ahora con entrenador y kinesiólogo; con ellos hago varias rutinas para reaccionar rápido ante las olas. Lo que pasa es que el surf es una disciplina súper explosiva, porque puedes estar flotando 15 minutos esperando una ola y haciendo literalmente nada. No obstante, cuando vienen las series de olas, tienes que remar de inmediato y ocupar mucha energía para lograr llegar a ellas en 1 o 2 minutos. Por esa razón estoy entrenando  los movimientos rápidos, así que usamos harto equilibrio y fuerza desde la cadera hacia abajo. Voy a entrenar a Punta de Lobos. También hago trote.

¿Las mejores playas para practicar surf en Chile?

Punta de Lobos, de todas maneras.

Y de los tipos de olas que surfeas, ¿la que más te gusta?

A mí me gustan las olas de 2 metros. Ojalá en un día que no haya viento, que el mar esté súper liso.

¿Depende del mes de año la calidad de las olas?

En Punta de Lobos todo el año son excelentes. Pero a mí me gusta marzo, la ola se pone muy buena y ya no hay tantos turistas en el agua. Lo ideal es estar sin tanta gente en el mar (ríe), así no tienes que andar peleándote la ola.

LA REINA DEL SURF

Esa fue la denominación que le dio la revista El Gráfico a Jessica, resaltando la belleza y resultados de esta chica proveniente de Pichilemu. Pero sólo basta verla sobre las olas para maravillarse con la experticia y el garbo que le infunde al deporte, lo que incluso deja un poco atrás su atractiva imagen.

En un artículo, la revista El Gráfico te nombró como "la Reina del surf chileno",¿qué te pareció esa denominación?

(Ríe avergonzada) Es que no sé, quizás lo soy. Es raro que te pongan así.

Se piensa que el surf es un poco rudo, en especial para una mujer. ¿Has tenido accidentes practicándolo?

No, solamente una vez. Llevo 12 años surfeando, y nunca han sido graves. El año ante pasado tuve uno que fue más complicado. Me fracturé la nariz y me quebré los dientes de adelante. En realidad me volé 2 dientes porque choqué contra unas rocas, pero hasta ese instante nunca me había pasado nada.

Pero el surf, ¿es peligroso?

No, el surf es súper seguro en general. Suceden pocos accidentes.

El 2012 estuviste 2 ½ meses en Indonesia con tu pololo surfista, ¿cómo nació la idea de llegar hasta allá?

Es el sueño de cualquier surfista ir a ese país. La calidad de olas y el clima son increíbles.

¿Fue muy costoso?

Claro, es súper lejos. Pero cuando ya llegas, vale la pena totalmente la inversión. Los lugares son demasiado paradisiacos y la ola es súper buena. No es tan fuerte y es tubular, que es lo que el surfista más busca. Ahí mejoré mi nivel, porque a cada rato llegaban surfistas de gran nivel, deportistas de elite, gente que uno ve sólo en los campeonatos internacionales.

¿Quieres continuar tus entrenamientos allá?

Sí, piensa que los profesionales de otros países van todos los años a Indonesia.

¿Y te encontraste con otros chilenos ahí?

Conocí hartos chilenos, quedé impactada, estaba lleno (ríe). Yo fui apoyada por mi marca para entrenar y hacer material audiovisual.

¿Qué podrías decir que aprendiste en esos 2 meses y medio?

Aprendí que hay que agradecer lo que tenemos acá. Allá todo es lindo, las olas súper buenas, la gente también, pero en Chile tenemos la misma calidad de olas. Lo bueno de Chile es que no hay tanta gente, así que se surfea la misma ola pero sin nadie. Estoy agradecida de donde vivo.

Has dicho que sueñas con llegar a la WTC, que es en términos simples como la primera división del surf, ¿cómo planeas lograr entrar a la elite del surf mundial?

Es súper difícil. Debo seguir entrenando a full y ver si me sale algún evento internacional. En verdad quiero ver si este año o el otro puedo asistir a varios eventos internacionales y así seguir avanzando.