Fernando Larraín: "Llevarse mal con la ex mujer es un tremendo dolor de cabeza"

“Emilio”, su personaje en la teleserie “Separados”, de TVN, es un gozador irresponsable que alejó a la mujer de su lado. En la vida real, Fernando Larraín también es un gozador, pero en el buen sentido: a sus 50 años dejó atrás la crisis de la edad, tiene un feliz matrimonio y motiva a sus hijos a seguir sus pasiones.

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Por Pilar Saavedra M.

Quién lo diría: a Fernando Larraín le encanta leer revistas femeninas, como la nuestra. Le gustan los temas que se abordan en ellas, le parecen entretenidos. Pero no es la única sorpresa que revela. Durante nuestra conversación un temblor se hace sentir con fuerza, y él tolera con estoicismo los primeros segundos del movimiento, para luego partir corriendo, casi con pavor, del salón en el que nos reunimos. "Siempre tiendo a salir", confiesa cuando la calma ya ha regresado.

Nos sentamos después, para retomar la charla, en uno de los tantos rincones de TVN, el canal donde actualmente graba la nocturna "Separados". Interpreta a "Emilio", un cineasta –más bien "proyecto de"– que se caracteriza por ser un eterno gozador, chanta y mentiroso, que termina por ahuyentar de su lado a su estupenda mujer, "Macarena" (Alejandra Fosalba).

Se trata de un nuevo desafío en la carrera de este actor que, curiosamente, ha desarrollado personajes que le han permitido experimentar en la ficción distintos estados civiles: unía parejas cuando formaba parte de la dupla "Corazones Service", en Canal 13; participó en una serie dramática llamada "Casados", en CHV; protagonizó la exitosa sitcom "Casado con hijos", en Mega, y hoy integra este club de los "Separados", en TVN.

"Estoy muy revolucionado con esto de mi primera nocturna con características de comedia", dice con un tono más serio y tranquilo que el que muestra en televisión o en la radio Tiempo, donde conduce un programa junto a su hermano Nicolás.

"Si bien uno enfrenta todos los trabajos por igual, los productores y directores hacen que te caiga la teja de que estás haciendo una teleserie que va después de las 10 de la noche, y hasta el vocabulario es distinto. En series familiares, como 'Casado con hijos' o 'La Nany', no se permite hablar tan coloquialmente ni con garabatos".

¿Qué destacas de tu personaje?

Él es un cineasta y, como tal, sueña con hacer su primera película. Hay muchos que nunca han podido hacerla. Viven durante años con esa idea, pero jamás la aterrizan. Principalmente porque en Chile siempre ha costado mucho hacer cine y son pocos los que lo logran. Este es un director que nunca ha conseguido plasmar su idea y anda por ahí vendiendo la pomada de director.

¿De qué vive?

Vive como lo hacen muchos artistas: siempre tiene contactos o gente que le fía. Es un sacador de vuelta en todo sentido, capaz de ir a un hotel, pedir una pieza, estar ahí, comer, y salir por el jardín de atrás, para no volver más. Es un tipo ladino, como muchos que pululan hoy por Santiago.

Mujeriego también…

Es que ese es otro rasgo de muchos cineastas, que se aprovechan del casting para tener la posibilidad de conocer a niñas jóvenes, que enganchan con la idea de ser famosas.

¿Y su ex mujer?

Ella no le cree absolutamente nada. Sabe cómo opera y cómo es. Siempre lo está aterrizando, diciéndole "¡cuándo has hecho una película!". Nuestras mujeres siempre nos aterrizan, porque nos conocen. Nos dicen "en eso te va a ir bien" o "eso no te va a resultar". Nos apoyan, pero a la vez nos bajan a la realidad.

¿Te inspiraste en algún conocido con características similares?

No, pero me ha servido conocer a personas que son un poco así. Sé de un director de cine, a quien no voy a nombrar, que hace unos cinco o seis años que está haciendo una película. También me ha tocado estar en proyectos de cine que nunca se realizaron, por diversas razones. Entonces, uno toma esas experiencias. Muchos productores y directores tratan de convencer diciendo que hay empresas que los apoyan y que resultan ser ficticias…

¿Mienten con intención o en verdad se engañan a sí mismos?

Se engrupen a sí mismos. Y esa es una de las características que tomo para mi personaje. Por ejemplo, usa frases sacadas de películas cuando se trata de hacer el galán o cuando quiere vender la pomada de cineasta, como una de "Una propuesta indecente", que dice "no haré nada que tú no quieras que yo haga"…

¿Cómo has enfrentado el tema de la separación?

He tenido la posibilidad de ver las dos caras de la moneda, en la realidad y en la ficción. Estoy casado, pero es interesante pisar el terreno y darse cuenta cómo piensa un separado. Un amigo me cuenta siempre que él había construido su casa con su mujer. Se separaron. Y después, cuando él quería entrar a la casa, ella le decía "hasta ahí. Nosotros ya nos separamos". Y él: "Pero si esta casa la construí yo". Todo lo que pasa en ese mundo es muy curioso. En la década de los 70, debo haber sido uno de los primeros de mi curso en tener papás separados. Pero la relación de ellos era muy divertida, porque era como si hubieran estado pololeando: nunca hubo una mala palabra. En la serie hay gente que es el prototipo de los que se llevan mal. Pedirse algo es horrible. Lo ideal sería llevarse estupendo.

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No es lo que pasa con tu personaje…

La teleserie lleva poco tiempo y no sé qué le deparará el destino a mi personaje. Pero en la vida real, si me separara, trataría de tener una buena relación. Llevarse mal con la ex mujer es un tremendo dolor de cabeza.

La teleserie, ¿refleja realmente lo que pasa con las separaciones? ¿O es más bien una caricatura?

No, no es una caricatura. Hay un gran porcentaje de separados. Basta llegar a cualquier grupo y, de seguro, más de la mitad está en esas condiciones. De hecho, la gente ha enganchado con la teleserie porque muestra un tema real, actual. Cuando mis papás se separaron, nadie hablaba del tema, estaba como prohibido. Ahora, una de las primeras preguntas que te hace alguien que no ves hace tiempo es "¿sigues con…?".

De hecho, en nuestro país, a cada minuto hay una demanda de divorcio, según el portal separadosdechile.cl…

Es parte de un momento que estamos viviendo. Todos sabemos que eso que dice el padre en la iglesia, "hasta que la muerte los separe", hoy en día es una utopía. Es difícil mantenerse juntos hasta el final. Las únicas personas cercanas que conozco son mis abuelos, que llegaron a estar más de 50 años juntos.

Tú llevas 15 de matrimonio. ¿Cuál ha sido el secreto para mantenerse unidos?

Tal vez sentir que, en el fondo, hay una conexión que pesa mucho más que estar en el mundo desestabilizado. Después de separarse, más de alguien se ha dado cuenta que pesa más el mundo que dejó atrás, pero ya es demasiado tarde.

¿Has estado alguna vez a punto de separarte?

Por supueto. En 15 años ha pasado de todo. Pero lo hemos superado. Pese a los problemas y las crisis que hemos tenido, seguimos adelante.

Este año cumpliste los 50. ¿Pasaste por la crisis?

No. Fue más fuerte a los 40, cuando me empezaron a decir "tío" y apareció un síntoma que antes no tenía: el vértigo. Van cambiando los gustos, uno va teniendo una vida más sedentaria, entonces, ahí estuvo un poco la crisis, el no entender mucho lo que estaba pasando. Ahora es distinto. A los 50 es grato darse cuenta que todavía uno se puede mover algo, aunque no sea como a los 20…

Lo que no cambia es tu estilo alegre y colorido en el vestir…

No, jamás. Es por cómo crecimos con mi papá (el recordado mago Larraín). Todo era cosa de disfrazarse, de estar con colores, con muchas fiestas en la casa. Venimos de una manera de ser muy alegre.

¿Algo que también le has querido transmitir a tus hijos, Celeste (13), Iñaki (11) y Jerónimo (10)?

Sí. Trato de inculcarles que sientan pasión por lo que hacen. De mi parte no tendrán nunca la presión de que les vaya bien en la PSU, eso que no sé quién inventó. Creo que existe la posibilidad de que durante mucho tiempo nos hayamos equivocado en temas de educación… Yo, el álgebra o la química, por ejemplo, no las vi nunca más…

O sea, con la mamá estudian y contigo desarrollan la creatividad.

Claro. Ella es más cercana a eso, porque además domina el inglés, que es muy fuerte en el colegio.

Volviendo a lo estrictamente profesional, ¿cuáles son tus proyectos más próximos?

Con esto de TVN tengo cubierto hasta febrero del próximo año. En cine, hicimos "Babysitter" con Seba Badilla y también hay otros proyectos, como el de Álvaro Rudolphy, que quiere hacer una película. Pero como dice mi hermano Nicolás, "mucho piloto y pocas nueces". Por ahora, prefiero concentrarme en lo que estoy haciendo.