Luz Valdivieso: "Hay que ser geisha en la intimidad"

A sus 35 años, la actriz disfruta la vida más que nunca. Tiene dos hijos pequeños a los que adora y, junto a su marido, el actor Marcial Tagle, revela que no pierde el momento para volver a pololear. Una mujer que se convertirá en la astuta “Carolina Cavada”, cuando debute la nueva apuesta de nocturna de TVN, “Separados”.

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Por Erika Cabrera

Es talentosa, carismática y elegantemente sensual. Una actriz que encanta en la pantalla y que, aun cuando se siente más cerca de los 40 que de los 30 años, irradia frescura. Tal vez, porque pone en práctica el dato infalible que ella misma recomienda: "Tener sexo y bien seguido". Por otro lado, se luce a diario en su rol de madre; mientras que, en el plano profesional, la veremos con un atractivo papel protagónico en la nueva nocturna de la red estatal.

¿Cuáles son tus expectativas frente al estreno de "Separados"?

-Fíjate que yo tengo bastantes expectativas con esta teleserie… Claro que uno se puede equivocar pero, por lo menos yo, creo que hay interés por verla y también me pasa que nosotros lo estamos pasando muy bien… Y yo creo que eso se refleja en la pantalla.

Pero, ¿cómo fue pasar de un drama más duro, como "Reserva de Familia", a una comedia al cien por ciento?

-Súper entretenido, porque me permite hacer algo totalmente diferente. Además, como "Separados" es una comedia súper liviana, para mí ha sido como tomar aire fresco.

Presentan a tu personaje como a "la bruja" de esta historia. ¿Cómo la definirías tú?

-Obviamente, "Carola Cavada" cumple el rol de la bruja, porque es una mujer que organiza todo, que tiene todo bajo control, que es súper dominante, que es mandona… Entonces, el marido se le aburre y se le manda a cambiar de un momento a otro y, sin siquiera avisarle. Sin embargo, yo defiendo el rol de la bruja, porque encuentro que los hombres, finalmente, son súper cómodos al descansar en una mujer que se hace cargo de todo. Por lo mismo,  en todos los textos de mi personaje, yo encuentro que ella tiene toda la razón.

La defiendes, entonces…

-¡La defiendo totalmente! Claro que hay cosas donde se le pasa la mano, pero yo le encuentro toda la razón.

¿Y cómo se gatilla el conflicto con "Pedro" (Jorge Zabaleta), su marido?

-Todo parte, porque en su cumpleaños yo le compro una torta que a él no le gusta…, en su cumpleaños número 40. Entonces, a partir de eso, él empieza a revisar lo que ha sido su vida, no le gusta lo que encuentra y se da cuenta que en su cumpleaños no hay ningún amigo suyo, que no tenemos una vida sexual activa, que yo soy mal genio, que soy mandona y que le digo hasta la ropa que se tiene que poner… Así que se aburre y se va.

Pero, ¿"Carola" lo intentará reconquistar?

-Sí, pero hasta ahora le ha ido bastante mal con la reconquista, porque él se empieza a enredar con una cabra más joven.

¿Te pareces en algo a este personaje?

-Hay algún punto en que sí, pero te diría con certeza que mi personaje está  basado en varias amigas mías.

¿Coincides en eso de que, en el fondo,  todas las mujeres son brujas?

-No es que todas las mujeres seamos brujas, sino que todas podemos llegar a serlo, porque también hay hombres que te lo fomentan. O sea, un hombre que no es capaz de tomar decisiones, que no se mete en el tema de los niños  y que no se apasiona por las cosas hace que, finalmente, la mujer se haga cargo de todas las decisiones de la casa. Entonces, como te decía, son hombres que también descansan mucho en la mujer. Yo encuentro que es culpa de ellos, ¡te lo juro!

Y en tu caso con Marcial, ¿eres un poco bruja?

-En general no, pero cuando me pongo muy bruja, salgo para atrás.

¿En qué sentido?

-Mira, yo no soy  celosa, pero hay cosas que me tocan la fibra y ahí sí que me pongo bruja y me pongo media hincha pelotas. O sea, si yo quiero algo, o lo quiero de esa manera, o quiero conversar de un tema, por un lado u otro logro que vayamos al punto… El tema es que Marcial tiene mucho carácter,  entonces él no me aguanta que yo me ponga bruja. Se da cuenta al tiro cuando yo estoy haciendo algo con otra intención o, si estoy pidiendo una cosa cuando, en realidad, quiero otra.

"Siempre hay que darse espacios para pololear"

¿Cómo te las arreglas en el día a día con el trabajo, la casa y tus dos niños?

-Me las arreglo bastante bien, porque tengo una persona que me ayuda y que hace todo en mi casa, además de cuidarme a los niños. Aparte, ellos van al jardín, entonces, cuando llegamos en la tarde del trabajo, vamos con Marcial a jugar a la plaza. ¡Ah! y en la mañana siempre tomamos desayuno todos juntos en la cama.

¿Qué edad tienen tus hijos?

-María tiene cuatro años y Marcial tiene uno.

¿Y te gustaría tener más?

-¡Ay!, no sé…, me cuesta. Es que es una decisión que no hemos tomado porque, por mi lado no tendría más, ¡pero Marcial sí quiere! Entonces, tenemos que conversarlo aunque, honestamente, yo creo que es una decisión más de la mujer que del hombre. Si al final, con el tema de los hijos uno se lleva el mayor peso.

Pero, con dos niños pequeños, ¿te queda espacio para compartir a solas con tu marido?

-Sí, ¡y eso a mí me encanta! Creo que la mejor hora es cuando los niños se van a dormir, porque ahí tenemos un rato para nosotros, para conversar, tomarnos un café… Y salimos harto también, porque yo tengo la suerte de tener una nana puertas adentro, entonces es rico, porque eso nos permite salir en la noche con Marcial, despejarnos un rato y, como vivimos en un sector agradable y con restaurantes cerca, en una hora vamos y volvemos, y ya pololeamos.

Entonces, no se pierde la magia…

-No, y yo creo que es súper importante mantenerlo. Es que hay mujeres a las que se les olvida un poco, porque igual uno se atarea con el tema de los niños, sobre todo cuando son chicos, pero también uno necesita… Yo, por lo menos, necesito también mi momento a solas con mi marido, aunque soy súper mamá y súper aprensiva. Pero ahora, como ya están un poquito más grandes, de repente irse una noche a un hotel, a Viña por ejemplo, para mí es un agrado. Siempre hay que darse esos espacios para pololear.

¿Cuánto años llevas con Marcial?

-Nosotros nos casamos en el 2005. Vamos a cumplir siete años casados, más cuatro más o menos de pololeo. O sea, ¡ya llevamos como 10 años juntos!

"Estoy fascinada con la vida que tengo"

Y volviendo a "Separados", ¿te toca realizar escenas más osadas o subas de tono?

-Sí, me han tocado algunas. Pero en verdad las hemos trabajado con mucho cuidado. Aparte que, en este minuto, tampoco hay un boom por el desnudo, así que no ha habido mucho exceso.

¿No te complica, entonces, a la hora de grabar?

-A mí me da vergüenza, pero también me pasa que tenemos que naturalizar el tema del cuerpo. O sea, a pesar de que a mí me de pudor, si una pareja está teniendo sexo en una escena, ¡no puedes estar con sostén!, nadie tira con sostén entonces, si uno quiere jugar a la realidad y que la gente te crea, yo creo que hay que hacerlo nomás. Claro, ahí uno tiene que elegir un plano en el que te veas bien, que se vea bonito, que no se muestre tanto, pero sí, ¡uno tiene que jugársela!

Y el tema de la sensualidad en tu día a día, ¿cómo lo vives?

-En eso yo no tengo ningún problema, soy súper resuelta. Es que con Marcial jugamos ene.

¿Por ejemplo, a qué?

-¡Pucha!, me cuesta darte ejemplos, porque cualquier cosa que diga puede ser usada en mi contra. Pero sí yo encuentro que uno tiene que ser bastante geisha en la intimidad, en el plano sexual y en todo sentido a nivel de pareja. O sea,  yo creo que uno tiene que cuidar a su marido y tiene que cuidar su matrimonio. Yo tengo mi carácter, soy profesional, gano mi plata, en fin… Nadie me domina ni mucho menos pero, por ejemplo, si yo estoy tomándome algo con unas amigas y Marcial me empieza a mandar mensajitos cariñosos, ¡yo me voy!… Me voy para mi casa, porque encuentro que es rico. Y  no dejar que la rutina te impida, al final del día, encontrarte con tu pareja. ¡Hay que tener sexo!, ¡siempre!, ¡seguido! y, uno nunca tiene que decir que no… Al final, si estás cansada, ¡vas a dormir mejor igual!

¿Te gusta ser objeto sexual?

-De mi marido, me encanta.

¿Y de los hombres que te ven en pantalla?

-Mira, yo creo que uno igual juega un poco a eso.  ¡Pero a mí me da plancha! Esa es la verdad.

¿En qué minuto de tu vida te sientes a los 35?

-En uno que me tiene absolutamente contenta.

Pero, ¿te sientes más cerca de los 30 o de los 40 años?

-¡Ay, qué atroz! Yo me siento más cerca de los cuarenta. De hecho, ya tengo una vida de adulta, tengo hijos, estoy casada y todas mis amigas tienen entre treinta y cinco, y cuarenta años. En todo caso, lo asumo con dignidad.

¿Hay algo que te esté faltando?

-No, nada.  Yo estoy fascinada con la vida que tengo y agradezco al cielo tenerla, y disfrutar a mis niños. Además, uno aprende a valorar lo que tiene y a agradecerlo todos los días, porque nadie tiene a sus seres queridos asegurados… En verdad, éste ha sido un año de reflexión con respecto a la familia, a los afectos  y a descubrir dónde está lo importante de la vida que, claramente, no es en la profesión. Al menos para mí, es en la familia donde yo encuentro la felicidad absoluta.

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