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"Supe que tenía cáncer por casualidad; antes no valoraba mi vida"

El cáncer de mama puede atacar a cualquier mujer. Platicamos con Isabel, una mujer que aprendió a levantarse para luchar contra este mal.

Por Karen Hernández

El cáncer de mama es un mal al cual todas estamos expuestas, y aunque aún sigue siendo un gran desconocido en muchos aspectos, es un hecho que debemos aprender a cuidarnos para tomar las medidas necesarias en el tiempo adecuado y así evitar complicaciones.

Este tipo de cáncer puede ser sumamente riesgoso para la mujer, ya que, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), muchas veces no presenta síntomas inmediatos, por lo que cuando se manifiestan, puede ser señal de que el tumor ya está muy grande o que ya se ha propagado a otras partes del cuerpo.

Sin embargo, existe la posibilidad de que la mujer sobreviva, de acuerdo con la Fundación de Cáncer Mexicana (FUCAM), el 97% de los casos son curables en etapas tempranas y 72% en etapas avanzadas. Conoce la historia de Isabel, una mujer que desde pequeña, luchó contra las adversidades y que años después tuvo que enfrentarse a este mal que le cambió la vida. Hoy es una valiente sobreviviente, agradecida con la vida.

Isabel nunca tuvo una vida fácil. De niña los problemas con su madre provocaron que tuviera una infancia muy dura entre abusos y prostitución. Sin embargo, cuando tenía 37 años, la vida la llevó a dar un giro de 180º cuando por casualidad, descubrió que tenía cáncer de mama.

Isabel no fue precisamente a un centro médico cuando se lo detectaron. Nunca notó nada extraño en sus senos ni tampoco se sintió mal de ninguna manera. Todo fue gracias a que un día, caminando por el parque, se acercó a un stand donde estaban haciendo exámenes de seno gratis. Por curiosidad y por presión de sus acompañantes, Isabel se acercó y se realizó la exploración, llevándose la sorpresa de que tenía tumoraciones en uno de sus senos. “Cuando me lo dijeron estaba pasando por un mal momento. No tenía nada y lo poco que tenía construido, se derrumbó”, explica Isabel. “Llegué a FUCAM también por azares del destino y comencé tratamiento casi enseguida. Tenía que ir una vez por semana. Lo más difícil fue ver cómo mi cabello comenzó a caerse”.

“La quimioterapia te da en la torre”. Cuando se lleva a cabo un tratamiento con los fármacos quimioterápicos, los efectos en el cuerpo son muy potentes ya que no sólo ataca las células cancerosas sino también las sanas, de acuerdo con Breast Cancer Organization. En algunas ocasiones, se puede llegar a perder el pelo de las cejas, las pestañas e incluso el vello púbico, aunque también, existen casos en los que éste se adelgaza o cambia su textura. 

“Fue un proceso muy largo porque no podía trabajar y yo era el único sustento de mis hijos”. cuenta Isabel. “Gracias a Dios llegué a tener buenas amistades en FUCAM que me apoyaron mucho, incluso me regalaban cosas para la familia. También fue muy duro para ellos”. Y es que, el cáncer, es un padecimiento muy costoso que puede ir desde los  $74, 522 pesos (3,9944 dólares), hasta los $800,000 pesos (42,8800 dólares) o más, dependiendo de la situación y de la fase del cáncer, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social y la aseguradora AXA.  Mientras que el costo se eleva a 199,522.

Después de recibir la ayuda y los tratamientos de la institución. Isabel logró superar el cáncer y hoy tiene seis años declarada como sobreviviente. “Antes no valoraba mi vida y ahora que lo asimilo, veo todo de otra manera. Hay que echarle ganas. Caí al suelo y me levanté. Incluso sigo yendo a pláticas sobre este padecimiento. Lo que yo veía como una tragedia, fue algo para aprender, porque después de que te caes, tienes que levantarte y no hay de otra; por ti y por tu familia”, finaliza. 

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