Síndrome de la silla vacía: Te sientes triste e incompleta en las fiestas de diciembre

La tristeza y depresión durante Navidad aumenta. Es una fecha en la que está demostrado que la tasa de suicidios crece. Tiene que ver con el Síndrome de la silla vacía

¿Has sentido que al estar en una fiesta o rodeada de personas, te sientes incompleta o triste? Si es así, tal vez tengas el Síndrome de la silla vacía, conoce de qué se trata…

Ya empezaron los festejos decembrinos y, aunque en teoría es una de las épocas más felices del año, es todo lo contrario para algunas personas. Sobre todo para aquellas que han sufrido la pérdida de un ser querido, trabajo o, incluso, el cambio de casa, y esto mismo las vuelve vulnerables a tener el Síndrome de la silla vacía.

Quienes tienen dicho síndrome perciben a su alrededor un ambiente de júbilo y alegría, mismo que contrasta con sus sentimientos de añoranza y dolor. Al estar en una reunión, no pueden dejar de pensar que hay “una silla vacía”, que debería estar ocupada por esa persona (o aquello) que ya no está.

El Síndrome de la silla vacía puede surgir como parte del proceso de duelo y agravarse si no se recibe un tratamiento.

Para superarlo, es necesario que la persona externe sus emociones y la vía más efectiva para hacerlo es una terapia psicológica. Si sientes que eres víctima de este síndrome, busca el apoyo necesario para aceptar la pérdida. Recuerda que lo más importante eres tú y tu bienestar. Vida solo hay una, así que ¡a ser feliz!

Pautas para identificar y prevenir la depresión en Navidad

Diciembre pareciera ser, a grandes rasgos, el mes más alegre del año; y para muchos en efecto lo es. Sin embargo, está demostrado que la tasa de suicidios aumenta durante el último mes del año debido a depresiones severas.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), Ecuador es el undécimo país con más casos de depresión (4,6% en relación a su población) y el décimo por casos de desórdenes de ansiedad en América Latina. Además, la institución estima que, durante la época decembrina, los casos de depresión pueden aumentar en un 40%.

El último informe de la OMS reveló además que durante la última década y alrededor del mundo, el porcentaje de personas que sufren depresión aumentó 18 puntos, lo que significa que más de 320 millones de personas sufren depresión.

Depresión en Navidad

Sobre la depresión

Para el doctor Gregory Celis, investigador clínico y director médico de Laboratorios Bagó, la depresión “es una tristeza permanente, caracterizada por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad, que interfiere con la capacidad para trabajar, estudiar, dormir, comer y disfrutar de actividades que antes eran placenteras. A esto, se le suma irritabilidad permanente, cambios de apetito, falta de energía, pérdida de la lívido y, finalmente, puede terminar en pensamientos y actos suicidas”.

La depresión es una enfermedad que afecta la vida de una persona tanto en lo mental como en lo físico, incidiendo en su forma de sentir. La depresión tiene varias manifestaciones y podría traducirse en el hecho de sentirse triste, infeliz, abatido y/o frustrado.

Es importante destacar que la depresión es un fenómeno que puede afectar tanto a adultos como adultos mayores, adolescentes, e incluso, a niños.

¿Qué pasa en Navidad?

La depresión durante la época navideña es mucho más común de lo que se piensa. De hecho es el mes en el que se incrementa la posibilidad de padecerla o de aumentar sus niveles. Para el director médico de Bagó del Ecuador, “la depresión en Navidad es un fenómeno que abarca varias aristas, ya que su causa pudiera radicar en elementos como: soledad, situación y/o posición económica, reflexiones profundas, entre otras”.

Aunque no parezca, las vacaciones o fechas festivas para muchos puede convertirse en una época de frustración y estrés; siendo diciembre la fecha en la que se potencian estados de ánimo adversos por los compromisos que implica en lo económico, familiar y social.

Causas y características

“Para diferenciar la depresión de cualquier otra enfermedad o sentimiento, es importante destacar que la depresión permanece en el tiempo, mientras que la tristeza es pasajera y desaparece en no más de una semana aproximadamente”, explicó el doctor Gregory Celis.
Una de las principales causas de la depresión en Navidad es la soledad; bien sea por la pérdida de familiares cercanos o por la distancia entre familiares y amigos.

Además, otra de las principales causas es el factor económico, preocuparse de las compras navideñas, los eventos y obligaciones sociales con la familia pueden provocar una depresión. La prisa por encontrar el regalo perfecto y por crear el espacio adecuado para la celebración de la fecha puede ser la causante de mucha tensión y ansiedad, derivando en depresión.

Entre las características más comunes, están:

○ Tristeza permanente.
○ Melancolía.
○ Frustración por desear los que los otros tienen.
○ Amargura.
○ Pensamientos negativos.
○ Apatía a las festividades.
○ Tristeza por la ausencia de personas.
○ Nostalgia.
○ Sentimientos de odio o inutilidad.
○ Sentimiento de rechazo.
○ Pensamientos suicidas.

Depresión en Navidad

 

¿Cómo evitamos sentirnos así?

Una de las alertas más comunes de que se puede estar sufriendo depresión en navidad son los sentimientos de cansancio, tristeza, irritabilidad extrema en medio de las alegrías de las fiestas navideñas. Lo mejor sería reconocer estos sentimientos y evitarlos con el fin de recuperarse de manera positiva.

“El primer paso para superar la depresión es reconocer que se está sufriendo o padeciendo la enfermedad para así buscar ayuda, en especial la de un psicólogo o psiquiatra, e iniciar un tratamiento multidisciplinario en el que generalmente se involucra a la familia”, expresó el investigador clínico.

Sin embargo, en caso de sentir alguna de las características detalladas anteriormente es importante seguir las siguientes recomendaciones:

○ Expresar las emociones negativas.
○ Complementar la rutina diaria con alguna actividad de total agrado.
○ Rodearse de gente y entornos positivos.
○ Evitar situaciones negativas o conflictivas.
○ Evitar comparaciones y apreciar lo que se tiene (familia, logros, etc).
○ Crear nuevos entornos y tradiciones.
○ Evitar pensar que todos alrededor son felices. Es importante destacar que, aunque en diferentes medidas, todos tienen problemas.
○ Fomentar actividades al aire libre para distraer la mente.

Es importante destacar que la depresión puede causar aislamiento, pérdida de ganas de vivir, pérdida de amor propio y hacia los demás; pudiendo generar un cuadro de violencia y/o suicidio, en su caso más extremo.

Celis subrayó que la depresión se puede controlar. Sin embargo, acotó que “puede existir una predisposición genética” por lo que instó a detectar si familiares cercanos han sufrido depresión; y en caso de ser afirmativo, acudir a un psiquiatra como mecanismo preventivo.

Además de la parte genética, la depresión puede deberse también a factores psicológicos o sociales, por eso al ser tratado, se deben abarcar los tres factores principales de esta enfermedad (genético, psicológico y social), cada uno en el grado y prioridad que corresponda, de acuerdo con el diagnóstico. En general, la mayoría de los estudios concluyen que tratar la depresión con una combinación de antidepresivos y psicoterapia es más eficaz que usar tratamientos aislados.