Mujeres pueden retrasar la maternidad hasta más de los 40 años

Cada vez aumenta la tendencia para que las mujeres retrasen su maternidad. La ciencia y la tecnología lo han permitido teniendo casos de éxito con mujeres que ha podido procrear hasta los 42 años de edad.

Fernanda Sotomayor, de 33 años, es una empleada privada que ha caído en el bullying de sus compañeros al señalarla que “ya se le está pasando el tren”, haciendo referencia a que no tiene novio o una pareja estable.

A Fernanda eso no le preocupa, es más dice que después de ver el divorcio y los problemas legales que eso conlleva en los casos de sus mismos compañeros, no se visualiza casada y que disfruta de su libertad y soltería.

Sin embargo, no descarta a fututo tener familia. “Si me vuelvo a equivocar con algún hombre, como sucedió con mis relaciones pasadas, no me casaré pero si quiero ser mamá. Y esta idea la mantendré así me toque pensar en congelar mis óvulos”, afirma Sotomayor.

Este puede ser el común denominador de varias mujeres que incluye el diferir su maternidad, independientemente si se casen o no lo hagan. A criterio de la psicóloga clínica, María José Jiménez, con el paso del tiempo, las luchas sociales de las mujeres, el feminismo y los roles de género han influenciado en la resignificación de los imaginarios sociales sobre la maternidad, transformando así la falsa idea de que todas las mujeres tenemos un instinto maternal que satisfacer.

“Esta resignificación ha ayudado a que las nuevas generaciones puedan replantearse con mayor libertad la decisión de ser o no madres. Además hay una tendencia a la libertad laboral y académica cada vez mayor en las mujeres, se abren más espacios que queremos conquistar, y en este empoderamiento la decisión de ser madre puede ser un obstáculo.

Por otro lado tenemos la fragilidad con la actualmente se construyen los vínculos emocionales en las relaciones en la pareja, generando menos interés en el compromiso. Las redes sociales, tinder y otros medios de comunicación facilitan los encuentros pero al mismo tiempo los convierte en algo del momento.

Mujer independiente Mujer independiente - iStock

Resulta cada vez más complejo consolidar relaciones estables. Y visto desde esa perspectiva es mejor asegurar la opción de la maternidad congelando los óvulos. Incluso estudios evidencian que ha aumentado la edad en la que los hombres recién quieren comprometerse o casarse. Tenemos hombres de 30 a 35 años solteros, esto hace una década atrás no pasaba. La edad en la que se comprometían era menor.

Quiero recalcar que no es nada de malo en que la gente se tome más tiempo en decidir sobre la maternidad o el compromiso. Antes la influencia cultural nos ponía esas presiones de inmediatez pero ahora tenemos la decisión de pensar y tener otras expectativas sobre la vida lo cual es algo idóneo porque la gente tiene más herramientas emocionales para decidir con madurez”, expone Jiménez.

La vitrificación de óvulos es la opción para retardar la maternidad según lo explica el gineco-obstetra, José Serrano, del Centro Ecuatoriano de Reproducción humana Dr. Pablo Valencia. “En los últimos cinco años esta práctica aumentó y puedo dar cuenta de ello en mi consultorio. El perfil de las pacientes son mujeres que tienen más de 35 años y manifiestan que quieren guardar sus óvulos para continuar con sus proyectos de vida planeados fuera de la maternidad”, acota Serrano.

El galeno asegura que hasta los 42 años una mujer puede hacer uso de su mismo óvulo para procrear pero más allá de esa edad ya se requiere de la donación de otros óvulos. “Hay un fuerte riesgo de enfermedades cromosómicas por la edad avanzada y por ello hay que tener mucho cuidado.

Para que una mujer se someta a este tratamiento se parte de una historia clínica y exámenes hormonales, luego se prosigue con la medicación. Ellas pueden acceder al procedimiento con $2.500 y un mantenimiento anual de sus óvulos de $250”, estima el médico.

Congelamiento de óvulos Congelamiento de óvulos - istock

 

PROCESO

La vitrificación es una técnica de congelación especial que evita la formación de cristales de hielo en el interior de la célula debido a su rapidez, menos 23.000º C de enfriamiento por minuto, lo que asegura una mayor supervivencia celular. Desde hace unos años se aplica a la congelación de óvulos con unos resultados espectaculares, con unas tasas de gestación similares a las conseguidas con ovocitos en fresco. Permite que una mujer pueda posponer su maternidad para más adelante usar de sus propios ovocitos.

De esta técnica incluso se han beneficiado mujeres que han superado la radio y quimioterapia tras ser detectadas con cáncer. Su sueño de ser madres se ha cumplido al activar sus óvulos con solo devolverlos a la temperatura normal.

Cuando una mujer decide embarazarse se procede a descongelar el óvulo y se inicia el proceso de la fecundación in vitro que cuesta hasta $6.000 fuera del tratamiento de la vitrificación.