Salud

Por qué no debes blanquear tus dientes durante el embarazo

Los cambios hormonales en esta época provocan muchos cambios en tu boca.

Alguno de los mitos que escuchamos respecto de los dientes y el embarazo es “cada hijo me costó un diente”, sin embargo, los estudios clínicos demuestran que el embarazo no contribuye directamente al proceso de la caries, pues el calcio presente en los dientes de mamá permanece estable y no es factible que la demanda del feto de este elemento logre generar caries. “La razón principal estaría asociada a mal control de la placa bacteriana, malos hábitos alimentarios, evaluación temprana por parte del odontólogo para evitar el avance de la enfermedad” aclara Jaqueline Opazo Alveal, ortodoncista en Clínica Ortodontik

Sin embargo, muchas cosas le pasan a tu boca durante el embarazo. Debido principalmente a los cambios hormonales, las encías se vuelven más sensibles a la acumulación de placa bacteriana y esto favorece la aparición de gingivitis. Los vómitos propios de esta etapa cambian el PH de la boca, haciendo más susceptible a la aparición de caries y erosión ácida del esmalte dental. Debes cuidar tu salud bucal y tener una alimentación equilibrada durante esta bella época, pero por ningún motivo te hagas un blanqueamiento mental.

La ortodoncista no recomienda este procedimiento estético durante el embarazo, lactancia, ni tratamientos de fertilidad. El motivo es que aquellos que utilizan óxido nitroso están contraindicados en las embarazadas, por el riesgo de aborto espontáneo en los primeros meses o parto prematuro en los últimos meses de gestación. Además, no hay estudios suficientes acerca de su seguridad durante embarazo. Los posibles tratamientos dentales que se pueden realizar durante el primer trimestre del embarazo suelen ser solo los de urgencia, ya que es durante este período cuando se van a formar las estructuras principales del feto, como el Sistema Nervioso Central con el cerebro, el corazón y el sistema vascular.

“El segundo trimestre suele ser el momento ideal para realizar cualquier tratamiento dental, no existiendo ningún problema en utilizar anestesia local para asegurar la analgesia durante el tratamiento. El odontólogo usará fármacos anestésicos que no afectaran a tu bebé. Y en el tercer trimestre no es recomendable por la incomodidad que le produce a la embarazada la posición para los tratamientos”, explica la especialista. Con respecto a las radiografías, comenta que éstas “son un elemento diagnóstico muy importante y la radiación que producen es mínima, por lo que durante el embarazo, si se requiere, es posible realizar radiografías dentales siempre y cuando se ponga un delantal de plomo que cubra el abdomen de la embarazada y proteja al bebé”.

Por otro lado, en la etapa la lactancia materna, la especialista asegura que no sólo tiene enormes beneficios nutritivos, inmunológicos y emocionales para el bebé. Sino que favorece el correcto posicionamiento de las arcadas dentarias y con ello, una buena oclusión dentaria (buena mordida entre los dientes superiores e inferiores). “La lactancia materna también facilita la respiración nasal del bebé, ayuda a un correcto posicionamiento de la lengua y a un buen desarrollo de la musculatura oral, previene patrones de deglución anormales, promueve una correcta forma del paladar, aumenta el flujo salival, entre muchas otras ventajas” comenta. Sin embargo, cuando se prolonga después del año -si es diurna y/o después de la erupción del primer diente de leche si es nocturna- puede favorecer a la aparición de caries en el bebé.