Terapia EMDR: Probamos el poder del movimiento ocular para sanar y esto pasó

Con un protocolo establecido, simples movimientos de los ojos pueden reducir la angustia producida por pensamientos negativos o traumas importantes. Y no se trata de un tratamiento esotérico, porque existe evidencia científica.

No es una terapia nueva. El EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) es un modelo de psicoterapia desarrollado desde 1987 por la doctora en psicología Francine Shapiro, en California, quien observó de forma casual que, bajo ciertas condiciones, el movimiento de los ojos podía reducir la angustia vinculada a pensamientos negativos. En 1989 llevó a cabo una investigación con personas que sufrían traumas de la guerra de Vietnam y con víctimas de abusos sexuales; comprobó que esta terapia reducía de manera significativa los síntomas del trastorno por estrés postraumático. Y en Irlanda del Norte, en tanto, el Departamento de Salud lo consideró como uno de los dos tratamientos a elegir para víctimas de trauma. Alejandra Parra (aaparra@gmail.com), psicóloga de la Universidad Católica –certificada internacionalmente como terapeuta EMDR por EMDR Iberoamérica y el EMDR Institute (USA)– nos cuenta que recientemente el departamento de Defensa y el departamento de Asuntos de Excombatientes de Estados Unidos han publicado varios informes que la sitúan dentro de la categoría de “terapias con mayor nivel de evidencia científica”, y recomiendan su uso en el tratamiento del Trastorno por Estrés Postraumático. En 2013 el comité revisor de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó formalmente la recomendación para emplearlo en adultos y niños.

La intervención con EMDR acorta los tiempos de las psicoterapias tradicionales y logra efectos seguros y duraderos, ya que genera cambios profundos en la psiconeurología. La terapeuta me realizó una pequeña prueba. ¿Cómo es el procedimiento? Eliges el motivo de consulta, te pide seleccionar una imagen que represente tal angustia, le cuentas sobre las situaciones en las cuales experimentaste esa sensación. A partir de esa imagen se indaga qué piensas de ti misma y dónde sientes en el cuerpo esa angustia o dolor. La conversación guiada se va intercalando con 24 o 35 movimientos oculares, siguiendo una plataforma luminosa. Cada cierto tiempo te pregunta si pensaste una nueva idea o vinieron imágenes a tu mente. En mi caso surgieron las verdaderas razones de esa angustia y hasta pequeñas soluciones, aunque no produjo un cambio radical en mi vida. Es que usualmente se necesita más de una sesión para notar los cambios, para generar un nuevo camino neuronal, nuevas conexiones que permitan observar mejor la vida.

Las claves

1.-“Esta terapia permite reprocesar elementos que estaban guardados, almacenados en el cerebro. Si te pregunto qué zapatos te pusiste ayer y qué color eran, me contestarás rápido. Cuando me respondes eres como un computador que buscó la información. Si te pregunto sobre cómo conociste a tu pareja, me darás muchos más detalles, irás hacia un recuerdo emocional. Esto se relaciona con información almacenada en distintas zonas del cerebro. Es lo más importante para entender esta terapia. La memoria emocional, el recuerdo con emoción, está guardada en un sector del cerebro que se llama la amígdala, tanto la más linda como la más fea”.

2.-¿Cómo funciona? EMDR utiliza la estimulación bilateral cerebral, ya sea mediante movimientos oculares, tapping (dar golpecitos) o sonidos, estimulando un hemisferio cerebral cada vez (izquierdo-derecho-izquierdo, etcétera). Esto activa el hipocampo, al igual que el sueño REM, donde ocurren movimientos oculares rápidos, y se produce un flujo de información entre ambos hemisferios cerebrales. Al realizar este ejercicio en forma dirigida y consciente respecto al trauma, éste se desbloquea, reprocesa y logran desensibilizarse las emociones perturbadoras e inadecuadas; así el cerebro va encontrando nuevas soluciones funcionales, realistas y más apropiadas a la situación de la persona.

3.-“En el sueño REM (Rapid Eye Movement) las personas realizan movimientos oculares rápidos. Generalmente cuando me dices que tus zapatos de ayer tenían tal color, eso queda almacenado en tu memoria del corto plazo. Durante la noche duermes, haces movimientos oculares rápidos, y se activa una zona del cerebro que se llama hipocampo, que es como el bibliotecario: agarra toda la información del corto plazo y la guarda en la memoria del largo plazo. ¿Qué pasa con las memorias traumáticas? Pasan directo, no pasan por el hipocampo, sino que se guardan rápidamente en la amígdala”, ejemplifica Alejandra.

4.-Cuando uno habla de traumas, se refiere desde un abuso sexual a pequeños problemas de la vida, como no poder hablar en público o fobia a los ascensores. “El trauma depende de cuánto inhabilite a la persona para llevar a cabo su vida cotidiana, o la incapacidad de disponer de los recursos que están almacenados en su cerebro”. El trauma es una información que se ha almacenado de manera disfuncional en el cerebro a partir de una experiencia considerada traumática; esto hace que no pueda ser utilizada de forma correcta, ni integrada a la experiencia cotidiana de la persona. Esta información “mal almacenada” en la amígdala es responsable de los síntomas del paciente, ya que queda asociada a los sistemas de memoria implícita de una forma muy parecida al momento en el que se vivió la experiencia traumática.

5.-En las sesiones se van generando nuevos canales, nuevas vías. Se crean puentes entre las amígdalas y la memoria del largo plazo, y estas nuevas vías permiten que este recuerdo tenga acceso a la red de recursos de la persona. Sí, la técnica permite usar el recurso que utilizas para superar cualquier otra situación. “Hay personas que tienen fobia a los ascensores, pero en su vida le han tocado situaciones mucho más difíciles, como accidentes de tránsito. Esta terapia te permite recordar y comprender la forma de salir adelante. Ordena tu mente al generar nuevas cadenas neuronales”.