Salud

Mamá a los 20, 30 y 40: ¿cuál es la mejor edad?

Una experta nos revela los verdaderos pros y contras de un embarazo en las diversas etapas de la mujer.

Por Olivia O’Gam Espinosa

Tanto en hombres como en mujeres “existe una edad de fertilidad máxima. En las mujeres es alrededor de los 24-26 años. Después de este rango de edad, la fertilidad va disminuyendo de forma gradual. Pasados los 38 años, la reducción es mucho más marcada. 

Esto no significa que por tener 24-26 años hay absoluta seguridad que una mujer se va a embarazar. Existen circunstancias en las que pudiera verse afectada la fertilidad”, así comienza nuestra entrevista con Alexia Álvarez, especialista en ginecología y obstetricia del Centro Médico ABC, quien subraya también que “el momento adecuado (para lograr un embarazo) va a depender de muchas circunstancias, no nada más la edad. Necesitamos tener ciertos factores alineados para que podamos tener un embarazo saludable”.

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A los 20: fertilidad máxima

“Médicamente, a los 20 años las mujeres se encuentran en un momento de fertilidad máxima, ya que tanto la calidad de sus óvulos como el funcionamiento de su sistema reproductor se encuentra en las mejores condiciones”. Lo que no hay que dejar de lado es que, para que pueda darse un embarazo, la mujer que desee hacerlo debe mantener una alimentación balanceada y saludable.

Y es que, aún en esta etapa de fertilidad máxima, existen factores que pueden reducir la fertilidad de una mujer, entre ellos: contaminación ambiental, exposición a sustancias tóxicas, obesidad y dietas excesivamente restrictivas.

Para la doctora Álvarez, en lo que se refiere a alimentación, “ningún extremo es bueno. Una adecuada alimentación siempre ayuda a mejorar de manera importante la calidad del óvulo y los espermatozoides. La obesidad y las dietas extremadamente restrictivas pueden disminuir los antioxidantes y minerales que favorecen la calidad del óvulo. La exposición al tabaco, el consumo de alcohol y cafeína de forma excesiva, así como la drogadicción, también puede afectar la fertilidad”.

Aunque el cuerpo está listo para un embarazo, “existe riesgo de aborto o parto prematuro por falta de apego al tratamiento”.

“Si se trata de una mujer que está consciente y lista para ser mamá, hablando de la esfera física, psicológica y social, no hay algo que nos pueda generar mucho estrés. Una mujer, por el hecho de ser adolescente, tiene muchos riesgos al embarazarse”.

A los 30: sí hay posibilidades de embarazarse

Socialmente hay tanta presión sobre las mujeres que muchas piensan que a los 30 ya ha pasado lo mejor de su vida y que llegar a la tercera década es como activar un botón de cuenta regresiva si es que quieren ser madres. La realidad es que es un gran momento, según los especialistas, para decidir si quieren o no ser madres y si están listas para ello.

En este sentido, la experta es clara: “A partir de los 35 años, y de manera más importante a los 38 años, empieza a haber una disminución importante en la fertilidad y aumenta el riesgo de tener ciertas complicaciones en el embarazo. Tampoco hay que asustarse y pensar ‘ya tengo 35 años, no me voy a poder embarazar"”

“Sí, disminuye la fertilidad y es muy importante que lo sepan, sin embargo, lo más vital es revisarse, certificar con su ginecólogo que todo esté funcionando de manera normal, hacerse los estudios pertinentes para confirmar que se encuentran en un estado óptimo para lograr un embarazo”.

Si ya decidiste que deseas ser madre, quizá no en este momento de tu vida, pero sí más adelante, es fundamental que conozcas cómo está tu reserva ovárica: “Recomiendo revisarse, ir con su ginecólogo y verificar que de manera funcional todo se encuentre bien.

Que sepas cómo está la reserva ovárica, cuánto tiempo más y qué cantidad de óvulos te quedan para poderte embarazar.

La reserva ovárica prácticamente nos da una fotografía de cómo están nuestros ovarios al día de hoy y cuántos óvulos tenemos para lograr un embarazo”.

En esta etapa también es clave mantener una alimentación adecuada y reducir al mínimo el consumo de tabaco ya que, de acuerdo con la especialista, sí tiene un impacto sobre la fertilidad al igual que el alcohol. Este último, consumido en exceso, repercute en la calidad de los óvulos a nivel de los folículos.

A los 40: riesgo latente

El riesgo de que existan alteraciones cromosómicas en los bebés comienza a los 38 años, aunque se vuelve más latente a los 40. Sobre este punto, la doctora aclara: “Esto tampoco significa que todas las mujeres que se embaracen a partir de los 40 años van a tener un bebé con alguna alteración cromosómica, sin embargo, el riesgo es mucho mayor porque sí está relacionada la edad materna con la calidad del óvulo”.

“En esta etapa también existe una clara disminución en la cantidad de los óvulos, por lo que se reducen las probabilidades de lograr un embarazo espontáneo. También incrementan los riesgos de enfermedades en las trompas de Falopio y en el útero”.

“Les recomiendo que vayan con un especialista, que les haga una revisión completa y que pueda valorar la cantidad de óvulos que tienen, cómo se encuentra su útero y las trompas. Para cualquier mujer, hoy es el mejor momento para evaluar su fertilidad”.