La columna del Dr. Valdés: "Belleza a todo sol"

Esta semana no te pierdas las columna del doctor Valdés.

Hace 100 años en Europa se impuso el tono bronceado como muestra de status, la confirmación de que quien lo llevaba no estaba encerrado en una fábrica trabajando, sino que tenía tiempo libre para además ir a la playa y tomar sol. De ahí viene el origen del símbolo de su significado, cuando pocos podían tener ese color.

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Setenta años después la tendencia se masificó con la aparición de las cabinas de bronceado ultravioleta, a las cuales cada vez accedía más gente. Pero hace unos 15 años –y de manera importante los últimos 5– este color ya no representa nada… Ni siquiera salud, dada la certeza de la asociación sol = envejecimiento de la piel y, aún peor, sol = carcinoma basocelular = cáncer
de piel.

El "tostado" ya no dice nada, y volvemos afortunadamente a la apreciación de cuidar el color natural de la piel, e incluso hay cierta moda de aclararla, sea con cosméticos o incluso con tratamientos. Hoy todos entendemos que una piel manchada es sinónimo de una piel que envejece, justo cuando todo el mundo quiere hacerlo de la forma más lenta posible, porque el ser viejo se intenta alejar ojalá más allá de los 60…

Actualmente podemos ver a hombres y mujeres de 70 u 80 años practicando deporte, exhibiendo sus cuerpos en trajes de baño, con un estado físico muy bien mantenido y jamás, pero jamás, exponiéndose al sol. Esto porque la conciencia que existe por cuidar su cuerpo es tal que saben perfectamente que un bronceado fascinante puede traer consigo lamentables consecuencias. Sin embargo, esta precaución propia de la gente adulta no se ve mucho en jóvenes y niños, quienes se exponen sin cuidado en invierno y verano, porque no sólo en época de calor nos hace daño el sol.

El cáncer a la piel es una de las enfermedades más dolorosas y comunes en nuestra sociedad. No obstante, como hablamos al principio, la tendencia favorablemente ha cambiado y la gente hoy se está preocupando. No nos cuesta nada protegernos del sol, invertir en un protector de rayos UV que nos permita disfrutar del verano sin riesgos y con nuestra belleza expuesta a todo sol… Porque 5 minutos hoy pueden marcar la diferencia mañana.

Ya lo ven ustedes en esos adultos mayores que trotan por la orilla de la playa o disfrutan de sus cuerpos sanos sólo con las marcas que dejan naturalmente los años. Pero claro, acá también tenemos que considerar un complemento; además del cuidado extremo del sol, ayuda una dieta balanceada y completa evitando grasas saturadas, azúcares refinadas, bebidas gaseosas, alimentos con colorantes, comidas con preservantes, además de raciones apropiadas evitando el sobrepeso, sin olvidar la actividad física, la suplementación de hormonas, minerales y aminoácidos, cuando es necesario. En fin, hoy toda época es buena para seguir cuidándose, en todo y con todo, para vivir mejor y más años.