Salud

Mitos y realidades sobre la depresión, un trastorno que va más allá de sentirte triste

Aún cuando se cuenta con tecnología y estudios más avanzados, la sociedad sigue calificando la depresión como una enfermedad que se quita igual que un resfriado.

Por Karen Hernández

Todos en algún momento nos hemos sentido cabizbajos o melancólicos y aunque muchas veces sentimos que el mundo se nos viene encima, sabemos que se trata de algo pasajero que desaparece en cuanto nos distraemos de eso que nos aqueja. Sin embargo,  cuando una persona se estanca en esos sentimientos y en vez de disminuir, se potencializan, puede tratarse de un trastorno depresivo. 

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La depresión se refleja cuando esta decaída de ánimo nterfiere en la vida diaria, las relaciones y el desempeño de las actividades y aunque hoy en día es una enfermedad común, no debe pasarse por alto. Es importante saber que existen diferentes tipos y niveles del trastorno (como la depresión crónica, la depresión postparto y hasta el trastorno bipolar) y no es exclusivo de los adultos o las personas mayores.

Hay muchas ideas en torno a este trastorno que hacen que este tema sea tomado a la ligera y que en ocasiones, aquellos que lo padecen, sean señalados y juzgados.

“Todo es mental, sólo hay que pensar positivo para que se te quite”

La depresión no es algo momentáneo ni pasajero. No es algo que la persona haga y deshaga en su cabeza de un momento a otro. Es algo muy real que afecta al cerebro y pedirle a alguien que “piense positivo” no da pie a ninguna solución. Como con todo, lo mejor es recurrir a un especialista que diagnostique y que de los medicamentos y terapias adecuadas para sacar al paciente adelante.  

Mito

Los pacientes generan adicción a los medicamentos que el especialista preescribe e incluso pueden alterar su personalidad.

Todo medicamente bien preescrito no tiene por qué causar adicción ni efectos adversos.  Por eso es importante contar con el apoyo de un especialista que entienda el comportamiento y el organismo de su paciente. Los medicamentos para la depresión no son “píldoras de la felicidad” pero sí ayudan a estabilizar el estado de ánimo de la persona. Y no, por nada en el mundo alguien que esté triste debe buscar solución en esto.

Es un signo de debilidad mental

Muchas personas callan la depresión y niegan tenerla por temor a ser señalados como “débiles”. Por lo mismo, no buscan ayuda. Sin embargo, la depresión no es algo que se elija tener y es algo más complejo que pescar un resfriado. Se trata de un transtorno mental que afecta biológica, psicológica y socialmente a las personas, ya que hay sustancias y vitaminas que modifican las conexiones que hay en el funcionamiento del cerebro.

Las personas optimistas y extrovertidas no se deprimen.

Irónicamente el perfil de personalidad que puede caer con gran facilidad en este tipo de trastornos, es el perfil  extrovertido. De hecho, tiene una tendencia proporcional a la de un introvertido y lo difícil es que puede pasar desapercibido. Y no, una vida perfecta no es sinónimo de “no depresión”. Hay personas que siemrpe se ven felices, sin embargo, en el fondo pueden estar deprimidos y justificar su repentino agotamiento con cansancio laboral y cuando ocurre una situación difícil (como la muerte de un familiar), se desata por completo. Claro, esto no es algo determinante ni generalizado ya que no todos son propensos a sufrir este trastorno. De nuevo, sólo un especialista puede hacer un diagnóstico exacto.

La depresión es ocasionada por eventos dramáticos

Perder un trabajo, la muerte de un familiar o enterarse de alguna enfermedad grave no son del todo las causas de una depresión. De hecho, este mal puede no tener una causa aparente y tiene que ver con cómo el individuo gestiona sus emociones y pensamientos con respecto a lo que ocurre. Aunque claro, química y bilógicamente hablando, las enfermedades y desajustes hormonales (menopausia y postparto) sí pueden desatar ciertos cuadros depresivos. Otros trastornos que se ligan a la depresión son los trastornos de ansiedad, el estrés postraumático, el trastorno obsesivo-compulsivo y la fobia social.

Recuerda que los focos de alerta ante una posible depresión son:

– Sentimientos persistentes de tristeza, ansiedad, o vacío.
– Sentimientos de culpa o irritabilidad persistentes.
– Fatiga, falta de energía y pérdida de interés en las actividades que antes disfrutabas.
– Dificultad para concentrarse o recordad cosas.
– Trastornos del sueño (insomnio o dormir demasiado)
– Pérdida del apaetito o comer en exceso.
-Pensamientos suicidas o que impliquen lastimarte.

 

Con información de: National institute of Mental Health y el Depression and Bipolar Support Alliance

 

 

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